Home | Bitácora del día | Venezuela es ya un país con muchos obesos

Venezuela es ya un país con muchos obesos

La tendencia general de ingesta de los latinoamericanos muestra una reducción en el consumo de frutas y vegetales y un aumento en el consumo de grasas (especialmente saturadas) y de azúcares. Venezuela no escapa de este esquema

Buena parte de la población no está informada sobre la importancia del consumo de frutas y hortalizas (F&H) para los individuos de todos los grupos de edad, ni que las mismas deben constituirse en un hábito de la dieta diaria junto al resto de otros grupos de alimentos.

Actualmente, sólo una reducida minoría de la población mundial consume las cantidades medias recomendadas de F&H que se ha estipulado en 400 g (equivalente a 5 raciones) per cápita diarios, para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles y reducir la deficiencia de micronutrientes.

La tendencia general de ingesta de los latinoamericanos muestra una reducción en el consumo F&H y un aumento en el consumo de grasas (especialmente saturadas) y de azúcares. Venezuela no escapa de este esquema, una realidad que coloca a la población en una situación de riesgo para las enfermedades crónicas como el cáncer, la obesidad, la enfermedad coronaria, los accidentes cerebrovasculares, la osteoporosis y las enfermedades dentales. Venezuela es ya un país con mucho obesos.

Para mejorar esta situación, se hace imperiosa la promoción de dietas y modos de vida saludables. Se requiere de modelos sanos o intervenciones sencillas que reduzcan el riesgo.

Es deber de los estados y de las sociedades organizadas promover el bienestar de sus habitantes. La prevención de enfermedades crónicas no transmisibles debe formar parte de las políticas públicas, para contribuir a mejorar y mantener la salud. ¿Los beneficios de estas políticas? Contar con una población sana y productiva.

Con los niños el ejemplo empieza en casa

Dado los altos niveles de sobrepeso infantil, es necesario e imperativo que se ofrezcan a los niños productos con menos azúcar añadida. Además, debe incentivarse el consumo de frutas y hortalizas frescas, a pesar de que en Venezuela tienen un costo alto, y de la existencia de factores culturales y mucha desinformación de los beneficios que aportan. Todas estas variables inciden -lamentablemente- en su bajo consumo.

En Venezuela nos encontramos con un problema de salud pública que representan las alarmantes cifras de sobrepeso y obesidad en niños, cuyos hábitos alimentarios se empiezan a formar desde muy temprana edad. En el mundo existen poderosas campañas de promoción de consumo de frutas y hortalizas como una medida de prevención primaria de enfermedades como la obesidad.

Los padres desempeñan un papel muy importante a la hora de promover y estimular el consumo de frutas y hortalizas en los niños. ¿Cómo hacerlo? Presentándoselas repetidamente, dando ejemplo y controlando el entorno alimentario. Cuanto más se le presenten nuevos alimentos, será más probable que los prueben y se acostumbren a ellos.

Un niño puede necesitar comer entre 10 y 15 veces un alimento nuevo antes de comenzar a apreciarlo; por ello, si los padres dejan de intentarlo, en general no lograrán –con éxito- introducir ese nuevo alimento.

Los padres no deben forzar al niño a consumir grandes cantidades de nuevos alimentos, sino que deben alabarlos cuando prueben pequeñas cantidades de uno o dos de ellos. Después de hacer esto durante un tiempo, el pequeño se familiarizará con las nuevas frutas y hortalizas  y tendrá más ganas de comerlas.

Dar el ejemplo en casa es un factor importante para motivar a los niños a comer frutas y hortalizas.  Si  ellos ven que una persona adulta disfruta probando nuevos alimentos es más probable que modelen esa conducta. Además, colocar las frutas y hortalizas al alcance del niño favorece su consumo.

Presentar la comida de forma atractiva, utilizando más colores y formas, puede estimular que los niños tengan una mayor disposición a probar nuevos alimentos. Por ejemplo, los padres pueden formar caras o dibujos con la comida en el plato y cortar las frutas y hortalizas en formas diferentes. Una opción adicional es servir el alimento crudo o cocinado, siempre que se tenga en cuenta la higiene.

Además, involucrar  a los niños en la preparación de la comida y, cuando sea posible, en el cultivo de hortalizas en el jardín o en macetas, también puede aumentar su deseo de probar nuevas hortalizas. El uso de preparaciones atractivas es una práctica común para hacer llegar este mensaje a diversos públicos.

Hay que intentar y no darnos por vencidos. No privemos a nuestros niños de los beneficios de salud de las frutas y hortalizas.

Referencias:

-European Food Information Counsil (EUFIC). 2010. FOOD TODAY 03. Disponible en: http://www.eufic.org/article/es/salud-estilo-de-vida/comida-sana/artid/Como-animar-ninos-comer-distintas-verduras/

-OMS/FAO. 2004. Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas. Informe de una Consulta Mixta de Expertos OMS/FAO. OMS. Serie de Informes Técnicos 916.

Disponible en:

http://www.fao.org/wairdocs/who/ac911s/ac911s00.htm

-OMS/FAO. 2005. Un marco Un marco para la promoción de frutas y verduras a nivel nacional

Disponible en:

http://www.who.int/dietphysicalactivity/reportSP%20final.pdf

Acerca de Dra. María Soledad Tapia

Bióloga. Master of Science. Dra. en Ciencia y Tecnología de Alimentos. Profesora Titular Jubilada de la Universidad Central de Venezuela (UCV). ExDirectora del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Facultad de Ciencias (UCV). Actual Presidenta de la Fundación “5aldía Venezuela”.

Deje su comentario

Venezuela Colombia USA