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Síndrome de piernas inquietas: ¿sabe de qué se trata?

“El síndrome de piernas inquietas es una enfermedad que dura toda la vida y que no tiene cura, pero las terapias actuales pueden disminuir los síntomas y aumentar los períodos de sueño reparador”

síndrome de piernas inquietas 620x340El Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) , también denominado Enfermedad de Willis Ekbom, se caracteriza por una inexorable necesidad de mover las piernas, generalmente esta viene acompaña de dolor o ‘quemazón’ en dichas extremidades, según la descripción de los afectados por el trastorno. Estos síntomas suelen aparecer a media tarde o por la noche y se agravan con el reposo dificultando el descanso nocturno, de forma que a las molestias físicas se añaden las consecuencias negativas que la falta de un sueño reparador tiene sobre la vida del paciente.

José Ciércoles Prado, supervisor general de enfermería en el Hospital Universitario La Paz, de Madrid, nos habla sobre esta patología y los tratamientos y hábitos que ayudan a disminuir la intensidad y frecuencia de los síntomas.

P: ¿A quién afecta el síndrome de piernas inquietas (SPI) o Enfermedad de Willis Ekbom?

R: La prevalencia de la Enfermedad de Willis Ekbom o síndrome de piernas inquietas en Europa y Estados Unidos está entre el 5% y el 10% de la población; si comparamos su incidencia con la de otras enfermedades neurológicas comprenderemos la importancia de esta patología.

Suele ser más frecuente en mujeres que en hombres, e incluso en algunos estudios llegan a duplicar la prevalencia.

P: ¿Se conocen las causas del síndrome de piernas inquietas o los factores de riesgo que pueden predisponer a sufrir este trastorno?

R: En la mayoría de los casos se desconoce la causa de la Enfermedad de Willis Ekbom (origen idiopático). Los familiares de primer grado de los pacientes con la Enfermedad de Willis Ekbom es muy probable que estén afectados por dicha patología; entre un 30 y un 63% tienen antecedentes familiares, y existen cuatro genes que confieren un mayor riesgo de padecer la enfermedad, con 10 alelos específicos asociados a los genes.

El SPI puede aparecer a cualquier edad, aunque su prevalencia suele aumentar con los años. En los niños es difícil de diagnosticar y se suele confundir con el síndrome de hiperactividad.

La Enfermedad de Willis Ekbom es frecuente en el embarazo, sobre todo en el tercer trimestre (25%), y también se ha asociado a déficit de hierro, artritis reumatoide e insuficiencia renal crónica.

El síndrome de piernas inquietas también puede ser inducido por la ingesta de ciertos fármacos, como los antidepresivos (tricíclicos, ISRS), el litio, o los antidopaminérgicos.

P: ¿Cuáles son las complicaciones para la salud de los afectados por el síndrome de piernas inquietas?

R: La Enfermedad de Willis Ekbom afecta a la vida diaria de los pacientes, tanto en el ámbito familiar, como social y laboral, aumentando incluso la posibilidad de que se produzcan accidentes, entre otros laborales, por falta de descanso o por falta de atención y concentración. Según el Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y el sueño de la Sociedad Española de Neurología, conducir con somnolencia, como les puede ocurrir a los afectados por SPI, multiplica por siete el riesgo de sufrir un accidente de tráfico.

R: ¿Cuál es el tratamiento para el SPI? ¿Es el mismo en todos los casos?

R: Lógicamente el tratamiento lo va a pautar un médico, preferiblemente un neurólogo, aunque el personal de enfermería también debe conocer las terapias disponibles y sus posibles efectos secundarios para poder informar a sus pacientes de las dosis y de los efectos adversos.

El tratamiento principal y de primera línea del síndrome de piernas inquietas o Enfermedad de Willis Ekbom se realiza mediante agentes dopaminérgicos: básicamente agonistas receptores de dopamina.

Otros medicamentos que se emplean para tratar este síndrome son las benzodiacepinas, los antiepilépticos, y los opiáceos. En caso de que el paciente presente déficit de hierro se le debe administrar un tratamiento suplementario.

¿Se puede curar totalmente el síndrome, o es necesario medicarse de por vida para evitar los síntomas?

R: Generalmente el síndrome de piernas inquietas es una enfermedad que dura toda la vida y que no tiene cura. Los síntomas pueden empeorar gradualmente con la edad, aunque esto ocurre más lentamente en aquellos pacientes con la forma idiopática de la Enfermedad de Willis Ekbom que en los enfermos que también sufren de alguna afección médica asociada. No obstante, las terapias actuales pueden controlar el trastorno, disminuyendo los síntomas y aumentando los períodos de sueño reparador. Además, algunos pacientes tienen remisiones –período en que los síntomas disminuyen o desaparecen por días, semanas o meses–, aunque los síntomas generalmente reaparecen eventualmente.

P: Además de seguir el tratamiento prescrito por su médico, ¿qué pueden hacer los pacientes para reducir la intensidad de los síntomas o el número de episodios?

R: Conjuntamente con los cuidados de enfermería podemos dividir el tratamiento no farmacológico en dos partes: una serie de medidas encaminadas a actuar sobre la enfermedad propiamente dicha, y otras dirigidas a actuar sobre el insomnio y otros trastornos del sueño. Podemos utilizar medidas preventivas y proponer cambios de estilo de vida a los pacientes con síntomas de leves a moderados que consiguen aliviarlos e incluso eliminarlos.

BITÁCORA MÉDICACon información de webconsulta.com, para leer entrevista completa pulse aquí

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