Home | Bitácora del día | Sexualidad en la menopausia

Sexualidad en la menopausia

La menopausia puede provocar cambios en cualquiera de las fases de la respuesta sexual y pueden aparecer de manera gradual pero, una vez que se comprenden y se controlan, la intimidad con la pareja o con el propio cuerpo, la complicidad y el erotismo pueden estar de regreso

sexualidad en la menopausia620x340Por: Michela Guarente, educadora sexual

La menopausia no tiene que ser un drama, muy por el contrario, es posible vivirla como una etapa de liberación y estar informada es en definitiva una herramienta para contribuir a experimentarla como algo natural.

En este período cesa de forma permanente la menstruación, por tanto termina la actividad de los ovarios y bajan los estrógenos, lo cual produce una serie de cambios físicos y psicológicos que podrían incidir en la calidad de vida, pero esto varía de una mujer a otra.

Sólo es el fin de la etapa reproductiva

La esperanza de vida de las mujeres ha aumentado mucho, superando los 75 años. La edad promedio de la menopausia puede estar entre 47 y 55 años, lo que deja una etapa prolongada de vida (30 años aproximadamente) que podrían dedicarse tanto al placer de actividades motivadoras como al terreno de la intimidad, este, es un buen momento para disfrutar de la vida sexual explorando o reforzando el erotismo y afectividad.

Ciertamente, la menopausia puede provocar cambios en cualquiera de las fases de la respuesta sexual y pueden aparecer de manera gradual pero, una vez que se comprenden y se controlan, la intimidad con la pareja o con el propio cuerpo, la complicidad y el erotismo pueden estar de regreso.

Durante este período, la vagina pierde elasticidad, sin embargo el entrenamiento del suelo pélvico puede fortalecer esta zona ayudando a prevenir incontinencia urinaria y en el área sexual, contribuyendo a que el placer sea más intenso. Se pueden realizar ejercicios de kegel, que consisten en contraer voluntariamente los músculos de la vagina para favorecer su rigidez.

Otra forma de ejercitar el suelo pélvico, es con ayuda de las bolas chinas que al introducirlas en la vagina, generan contracciones que permiten trabajar estos músculos. En la medida que se repita varias veces al día y a la semana, se notará el efecto. Aunque parezca obvio, es importante el acompañamiento médico para determinar la pertinencia y frecuencia de los ejercicios y para tener la oportunidad de recibir información general sobre cómo optimizar la calidad de vida.

Siguen los cambios…

Otro cambio que ocurre en ésta etapa, es la disminución de la lubricación natural de la vagina, por lo que si existen relaciones sexuales con penetración que podrían ser dolorosas. Para esto, la cosmética erótica ha desarrollado lubricantes de base acuosa y algunos con propiedades humectantes que pueden mejorar la calidad de los encuentros íntimos. Adicionalmente, es necesario darle el justo espacio a los juegos previos, pues el tiempo de respuesta sexual será diferente y resulta oportuno y hasta divertido invertir mayor tiempo en la estimulación de los sentidos, darle protagonismo a la piel y al clítoris.

Si se tiene pareja, es importante compartir los cambios que se están experimentando en el cuerpo, aún cuando sea una persona muy cercana, seguramente desconoce los detalles, así que contar molestias y las necesidades de cambios en la rutina sexual, será de mucha ayuda para afrontar esta etapa desde lo físico y lo psicológico. Puedes apoyarte de especialistas para que esta transición sea más sencilla.

¡No te pongas límites!

Para disfrutar de la intimidad, no hay que limitarse al coito, a veces la aproximación a la sexualidad es penetrativa, directa y con repertorios sexuales limitados, pues en muchos casos es la única forma de disfrute que se conoce. Una alternativa es darle espacio a la creatividad erótica y aprender o reaprender que la penetración no lo es todo, que se puede abrir espacio para imaginar y compartir. Estas variantes seguro ofrecen un giro importante para la dinámica de pareja.

No tener compañero/a,  no es razón para anular la sexualidad. El autoerotismo, fantasear con ayuda de películas o literatura erótica, incluir juguetes sexuales son algunos pocos ejemplos para disfrutar con el propio cuerpo. El sexo no tiene que jubilarse y a veces los límites pertenecen más a estereotipos sociales, culturales o incluso, son establecidos por la misma persona. Darse el permiso y el espacio de redescubrir y de disfrutar es un derecho.

Cuando aún con ejercicios y conversaciones con la pareja (en caso de tenerse) no son suficientes y no existe deseo, la visita con el especialista puede ser de mucha ayuda. Así que no debe dudarse en solicitar apoyo.

Tw:@michelaguarente

FB: Michela Guarente sexóloga

Acerca de Michela Guarente, educadora sexual

Es Licenciada en Educación con mención en Ciencias Pedagógicas de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas -Venezuela. Realizó una maestría en RR.HH. de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez y en Orientación en Sexología, obtenida en el Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela. Es, también, Counseling sexólogico, en la promoción de la salud sexual del Instituto Espill en Valencia – España (actualmente en curso). Además, ha sido productora y conductora de programas de radio especializados en sexualidad, así como también redactora de contenidos para prensa escrita y blogs.

Deje su comentario

Venezuela Colombia USA