Home | Bitácora del día | Precauciones universales en el área quirúrgica

Precauciones universales en el área quirúrgica

Son medidas para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infectocontagiosas relacionadas con el trabajo del equipo de salud / Por Daniel Sánchez

La anestesiología es una especialidad llena de riesgos, no solamente para el paciente sino para el propio anestesiólogo. Cuantas veces no nos han informado de casos en donde el anestesiólogo se contamino con hepatitis B o de HIV. El riesgo que corremos al manipular un paciente y todas sus secreciones y excreciones es tal que debemos de adoptar medidas de protección en contra de todas estas eventualidades.

La tarea tradicional del equipo de salud en la sala de operaciones fue la de ocuparse de la integridad del paciente. Hoy día, a la preocupación antes señalada se le ha agregado la de proteger la salud del equipo quirúrgico.

El tema de la bioseguridad en quirófano ha dejado de ser una cuestión solo del paciente, convirtiéndose en una problemática de todo el equipo de salud que desempeña su función en sala de operaciones.

Esta terrible realidad se ha agravado con la pandemia del SIDA y la diseminación de la hepatitis sérica (B-C-D-NANB). Ambos flagelos tienen similar modo de transmisión (sexual, parenteral, y de madre a hijo), y aunque en el marco ocupacional la posibilidad de contagio es mayor para el VHB, las prácticas generales que previenen la transmisión de la hepatitis sérica también funcionan para evitar la transmisión del VIH1.

Precauciones universales

Son medidas para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infectocontagiosas relacionadas con el trabajo del equipo de salud. Estas precauciones deben ser agregadas a las técnicas de barrera apropiadas para disminuir la probabilidad de exposición a sangre, otros líquidos corporales o tejidos que pueden contener microorganismos patógenos transmitidos por la sangre.

Universalidad: las medidas deben involucrar a todos los pacientes de los servicios, independientemente de conocer o no su serología. Todo el personal debe seguir las precauciones estándares rutinariamente para prevenir la exposición de la piel y de las membranas mucosas, en todas las situaciones que puedan dar origen a accidentes, estando o no previsto el contacto con sangre o cualquier otro fluido corporal del paciente. Estas precauciones, deben ser aplicadas para TODAS las personas, independientemente de presentar o no patologías.

Uso de barreras: comprende el concepto de evitar la exposición directa a sangre y otros fluidos orgánicos potencialmente contaminantes, mediante la utilización de materiales adecuados que se interpongan al contacto de los mismos. La utilización de barreras –como los guantes- no evitan los accidentes de exposición a estos fluidos, pero disminuyen las consecuencias.

Medios de eliminación de material contaminado: comprende el conjunto de dispositivos y procedimientos adecuados a través de los cuales los materiales utilizados en la atención de pacientes, son depositados y eliminados sin riesgo.

Uso de los elementos de protección personal

Los elementos de protección personal son un complemento indispensable de los métodos de control de riesgos para proteger al anestesiólogo colocando barreras en las puertas de entrada para evitar la transmisión de infecciones.

Sin embargo debe recordarse que muchos de los elementos de protección personal en instituciones de salud no fueron diseñados para ese propósito sino para evitar la contaminación de campos quirúrgicos y la transmisión de microorganismos de paciente a paciente a través del personal de salud, por lo cual tienen esa doble función.

De acuerdo con el procedimiento a realizar, se determina el uso de elementos de protección específicos tales como:

1. Uso de mascarilla y protectores oculares en los procedimientos que se generen gotas de sangre o líquidos corporales. Con esta medida se previene la exposición de mucosas de boca, nariz y ojos, evitando que se reciban inóculos infectados.

2. Uso de mascarilla buconasal que protege de eventuales contaminaciones con saliva, sangre o vómito, que pudieran salir del paciente y caer en la cavidad oral y nasal del trabajador. Al mismo tiempo, la mascarilla impide que gotitas de saliva o secreciones nasales del personal de salud contaminen al paciente, debe usarse en los pacientes en los cuales se halla definido un plan de aislamiento de gotas.

3. Uso de braceras para evitar el contacto del antebrazo y brazo con sangre o líquidos corporales en procedimientos invasivos como el parto.

Acerca de Dr. Daniel Sánchez

Médico Cirujano egresado de la Universidad Central de Venezuela UCV (1987). Especialista en Anestesiología (1992), Medicina Crítica CMC (1994). Gerencia de servicios de Salud Universidad Católica Andrés Bello UCAB (2007). Maestría de Historia de Venezuela UCAB. Anestesiólogo del Hospital Vargas de Caracas. Profesor de Historia de la Medicina Facultad de Medicina UCV. Individuo de Número de la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina.

Deje su comentario

Venezuela Colombia USA