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Nacer y vivir con espina bífida

Es un defecto congénito: ocurre cuando la columna vertebral no se cierra por completo y la médula espinal y los huesos de la columna no se forman adecuadamente

La espina bífida es un defecto de nacimiento grave que ocurre en la columna vertebral del bebé. Común en muchos países, se trata de uno de los defectos congénitos que causan discapacidades permanentes.

La espina bífida se presenta en las primeras semanas del embarazo, cuando -por lo general- la  mujer no sabe que está embarazada. Sucede cuando la columna vertebral no se cierra por completo y, como consecuencia, la médula espinal y los huesos de la columna no se forman adecuadamente.

Producto de esta enfermedad, el bebé nace con un saco de líquido que sobresale por una abertura de la espalda. Casi siempre, en ese saco se encuentra parte de la médula espinal que está dañada.

La mayoría de los niños que nacen con este defecto congénito podrán tener una vida productiva, aunque con frecuencia presentarán discapacidades de por vida.

Algunos de los problemas que puede tener una persona que nace con espina bífida son:

  • No poder mover sus extremidades inferiores
  • Pérdida de control de la vejiga y de los esfínteres (algunos tendrán que utilizar ropa protectora, otros aprenderán formas distintas de vaciar la vejiga y los intestinos)
  • Acumulación de líquido y presión en el cerebro (hidrocefalia), la cual se debe corregir con una operación
  • Dificultades de aprendizaje
  • Alergia al látex (un material artificial que se utiliza en la fabricación de algunos productos de goma como globos o guantes de uso en hospitales)

De causa desconocida

Aún no se conocen bien sus causas. Algunos estudios científicos refieren que es posible que los genes (partes de las células del cuerpo que almacenan instrucciones sobre la forma en que el cuerpo crece y funciona) y otros factores (por ejemplo, no tomar suficiente ácido fólico) interactúen para crear éste y otros defectos del tubo neural.

No obstante, el 95 por ciento de los bebés con espina bífida (más de nueve de cada 10) y otros defectos del tubo neural nacen de padres sin antecedentes familiares de estos trastornos.

 

 

Vivir con espina bífida

No todos los niños que nacen con este defecto congénito tienen las mismas necesidades. Algunos tienen problemas mucho más graves que otros. Sin embargo, con los cuidados adecuados, la mayoría de estos niños podrán tener una vida plena y productiva.

Los problemas de salud y los tratamientos para la espina bífida serán distintos en cada persona.  Con los cuidados adecuados, quienes nacen con esta condición crecerán y podrían desarrollarse.

El tratamiento se centra en las complicaciones y puede incluir cirugía, medicinas y fisioterapia. Para desenvolverse en su vida cotidiana, los afectados podrían requerir de dispositivos de ayuda (aparatos ortopédicos, muletas o sillas de ruedas).

Ácido fólico: clave en su prevención

En la mayoría de los casos, aunque no en todos, la espina bífida se puede prevenir. El ácido fólico es una vitamina B que el organismo necesita para producir nuevas células sanas. Si una mujer tiene suficiente ácido fólico en su organismo antes y durante el embarazo, menor será su probabilidad de tener un bebé con espina bífida u otro defecto del cerebro o de la columna vertebral.

Las mujeres necesitan tomar ácido fólico todos los días, desde antes de quedar embarazadas. Todas las mujeres con posibilidad de quedar embarazadas deben tomar diariamente 400 microgramos (400 ?g o 0.4 mg) de ácido fólico en forma de vitamina o en alimentos enriquecidos.

 

Bitácora Médica

Fuente: Centro para el Control y Prevención de Enfermedades

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