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Muerte digna: ¿qué países lo permiten?

La legislación argentina reconoce el derecho de un enfermo que padezca una enfermedad irreversible a aceptar o rechazar determinadas terapias o procedimientos médicos o biológicos, así como también a revocar posteriormente su manifestación de voluntad

muerte digna620x340La Argentina convirtió en ley, el derecho a muerte digna en mayo de 2012, cuando la Cámara de Senadores aprobó el proyecto que habilita a pacientes terminales a rechazar medidas de soporte vital.

La medida no contempla la eutanasia ni el suicidio asistido, pues así lo reseñó en su portal web el diario matutino: www.lanacion.com.ar

De acuerdo con el artículo, Luis Naidenoff, jefe del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), aclaró en esa ocasión que “la iniciativa no contempla ni la eutanasia ni el suicidio asistido, tiene que ver con una muerte digna, entendida como la preservación de la dignidad durante el proceso de muerte”. Así, la legislación reconoce el derecho de un enfermo que padezca una enfermedad irreversible a “aceptar o rechazar determinadas terapias o procedimientos médicos o biológicos con o sin expresión de causa, así como también a revocar posteriormente su manifestación de voluntad”.

De esta manera, los pacientes pueden negarse a recibir procedimientos, cirugías y medidas de soporte vital, cuando “sean extraordinarias o desproporcionadas en relación a las perspectivas de mejoría”. También pueden rechazar hidratación y alimentación, si el único efecto de estas es la prolongación del tiempo en un estado terminal incurable.

Para conseguirlo, basta que el enfermo comunique su decisión al médico. En los casos en los que no sea capaz de comunicarse con el mundo exterior, el derecho de exigir una muerte digna para el paciente pasa a sus familiares o responsables legales.

Sin embargo, la ley detalla que cualquiera sea el caso, la negativa no significará la interrupción de acciones destinadas al adecuado control y alivio del sufrimiento del enfermo.

EUTANASIA Y MUERTE DIGNA

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la eutanasia es la “acción del médico que provoca deliberadamente la muerte del paciente”. Es decir, es la acción u omisión que, para evitar sufrimientos a los pacientes desahuciados, acelera su muerte con su consentimiento o sin él.

Por su parte, la muerte digna es el derecho que tiene cualquier persona a morir dignamente, sin necesidad de ser sometida a prácticas que invadan su cuerpo, si así es su deseo.

PAÍSES QUE APRUEBAN LA MUERTE DIGNA EN EL MUNDO

Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Suiza, Gran Bretaña, Italia, Alemania, Noruega, Suecia, Hungría y República Checa son los países europeos que permiten la muerte digna. En España hay tres provincias donde también es legal.

Pero Holanda, Bélgica y Luxemburgo fueron aún más adelante y en sus territorios es legal la eutanasia.

En Estados Unidos, sólo cinco estados permiten el suicidio asistido: Washington, Oregon, Montana, Nuevo México y Vermont. Los médicos pueden allí prescribir drogas a pacientes terminales con una expectativa de vida no mayor de seis meses, para que ellos mismos se las administren.

En América Latina

En América latina, Colombia es el único país que permite la eutanasia. En 1997 la Corte Constitucional colombiana despenalizó el homicidio “por piedad”, hasta ese entonces sancionado con seis meses a tres años prisión.

La eutanasia comenzó a aplicarse este año en Colombia y se realiza en enfermos terminales que expresen su voluntad libre de poner fin a su vida. Los médicos que los asistan quedan exentos de responsabilidad legal.

En México, desde 2008 existe la normativa para “bien morir” que se aplica para personas desahuciadas que viven en la capital. Aquí los pacientes piden dejar de recibir asistencia médica para no prolongar sus vidas.

En la Argentina se aprobó la ley de “muerte digna” en mayo de 2012 que les permite a los pacientes con enfermedades terminales el derecho de rechazar procedimientos para prolongar artificialmente sus vidas en caso de sufrimiento.

Brasil se sumó en septiembre de ese año a los países que reconocen el derecho de los enfermos terminales a una ‘muerte digna’. Los pacientes que padecen enfermedades terminales tienen derecho a decidir con anticipación si quieren o no recibir tratamiento médico para prolongar su vida en casos de situación terminal crónica.

En Uruguay rige desde 2013 “la ley del buen morir” que contempla el rechazo a tratamientos médicos para prolongar la vida, similar a la Argentina.

BITÁCORA MÉDICACon información de lanacion.com.ar –  elnuevodia.com

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