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Manejo de alteraciones hematológicas en el laboratorio clínico

Los autoanalizadores hematológicos actuales, manejados estandarizadamente, ofrecen análisis rápidos, a bajo costo por prueba, alta precisión (debido tanto al elevado número de células analizadas como a la reproducibilidad entre corridas) y excelente exactitud.

También es cierto que estos sistemas están limitados por su incapacidad para cuantificar ciertos tipos de células (tales como blastos y granulocitos inmaduros) o interferentes (como acúmulos plaquetarios)  que pudieran generar resultados incorrectos, por lo que incorporan sistemas de señalización o alarmas para alertar al operador a revisar los resultados de la muestra y proceder a su revisión o validación.

La revisión hematológica se define como la realización de una prueba o procedimiento para confirmar o validar los resultados de los analizadores multiparámetros, o para obtener resultados que el analizador fue incapaz de producir en esa muestra sanguínea.

La selección de los criterios apropiados para la revisión morfológica permanece como uno de los principales problemas que confrontan los laboratorios hematológicos hoy día. El objetivo es reducir el número de muestras que requieren revisión en la mayor extensión posible, mientras no se perjudique el paciente al reportar resultados falsos o resultados mal interpretados, especialmente resultados falsos negativos. Un resultado falso positivo de un analizador meramente causa trabajo adicional para el laboratorio, mientras que un resultado falso negativo puede afectar significativamente el diagnóstico y manejo del paciente.

Cada laboratorio debería definir sus propios criterios para decidir que muestras requieren la revisión de un frotis visual, la realización de un diferencial microscópico  u otro procedimiento para validar el resultado emitido por el autoanalizador. Hay un amplio rango de revisiones hematológicas entre los diferentes laboratorios, extendiéndose de aproximadamente 5% hasta el 95%, dependiendo fundamentalmente de los criterios de revisión utilizados en base a las alarmas generadas por los instrumentos.

Las alarmas aún cuando varían según el autoanalizador, generalmente se ubican en aquellas que vienen incorporadas en el software del equipo y las dependientes de los valores de referencia y límites que establezca cada laboratorio. Las más usuales son:

S  Alarmas definitivas  indica que el resultado excede los límites establecidos por el laboratorio.  Ejemplo leucocitosis (valor de glóbulos blancos por encima del límite superior establecido), anemia (valor de hemoglobina por debajo del límite inferior establecido), etc.

S  Mensajes de sospecha generados por algoritmos internos del autoanalizador que señalan una distribución o población anormal de células.  Ejemplo: blastos, ImmGrans/Band1, etc.

S  Mensajes de condición que describen las condiciones de la muestra (población normal o anormal) y se ve afectada en algunos casos por los límites establecidos en el laboratorio.

S  El reconocimiento de patrones anormales de los histogramas o de los diagramas de dispersión, junto con las alarmas de los instrumentos pueden utilizarse en conjunto para reducir la posibilidad de sacar resultados erróneos.

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Acerca de Lic. Nathalie Briones

Licenciada en Bioanálisis de la Universidad: Central de Venezuela (UCV). Especialista en Aseguramiento de la Calidad de la misma casa de estudios. Profesor Agregado Cátedra de Hematología UCV Jefe de Cátedra. Dirección Científica Sociedad Venezolana de Bioanalistas Especialistas. Directora de Proyecto y Asesora de Calidad de MBB Lab Consulting. Director adjunto en SURBCA: Servicio Universitario de Referencia en Bioanálisis. Escuela de Bioanálisis UCV.

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