Home | Bitácora del día | Lo bueno y malo del “Obamacare”

Lo bueno y malo del “Obamacare”

A dos años de su aprobación en el Congreso, la ley de reforma a la salud estadounidense sigue siendo el centro de debate entre demócratas y republicanos. Sus casi 2.000 páginas de complejas regulaciones imposibilitan generalizarla como estupenda o nefasta en su totalidad. La reforma es un saco de propuestas, muchas sin ningún tipo de relación entre ellas y con artículos que se agregaron en negociaciones de última hora.

Lo mejor de la reforma es la obligatoriedad a individuos y empresas de adquirir seguro médicos, so pena de multas y sanciones. Según algunos republicanos esto amenaza el principio de libertad individual, donde cada quien es libre de gastar sus ingresos como prefiera. Sin embargo, la libertad individual se acaba cuando tus actos afectan al resto de la sociedad. Los contribuyentes jamás dejaremos morir a quienes sufran un accidente, por eso es conveniente obligar a todos a tener su seguro, puesto que si ellos no lo hacen el resto tendremos que subsidiarlos (exceptuando quienes realmente no puedan pagarlo). Otro punto a favor es el incentivo a implementación de historias médicas electrónicas.

Sorpresivamente, más de la mitad de hospitales en EEUU no poseen todavía estos sistemas, contribuyendo a falta de coordinación, aumento de costos y reducción de calidad de servicio; a diferencia de países como Inglaterra, Holanda y Chile, donde la automatización es casi total. Por último, me parece positivo el “empaquetamiento” de pagos a proveedores desde los programas Medicare y Medicaid, desincentivando el fraude y la realización de exámenes y tratamientos innecesarios.

En cambio, la reforma incluye también elementos muy peligrosos. El que considero más grave es la obligatoriedad a aseguradoras de admitir casos de enfermedades preexistentes sin cargos adicionales. Esta medida aunque bien intencionada, es un caldo de cultivo para el comportamiento estratégico de usuarios, arrojando problemas de selección adversa que pudiese acabar con la industria aseguradora.

Es como si obligaran a asegurar carros chocados, donde entonces nadie aseguraría su carro hasta chocar. Otro punto peligroso es la opción que se reserva el Estado para controlar precios de servicios, honorarios profesionales y suplidores.

Cuando se controla el precio o la cantidad, el mercado reacciona y llega un nuevo equilibrio, pero cuando se controlan ambas el resultado puede ser la quiebra. En líneas generales, esta reforma presenta demasiadas lagunas en términos de especificaciones técnicas. Ejemplo de esto es la sanción a hospitales por readmisiones, donde se busca asegurar que el paciente no es dado de alta antes de tiempo, pero no especifica quién asume la sanción en caso que el paciente sea readmitido en un hospital distinto al primero.

 Este tipo de detalles (que se repiten a lo largo de la reforma), mantiene en incertidumbre al sector salud. Adicionalmente, la reforma incentiva perversamente el comportamiento estratégico de empleadores (no tener más de 50 empleados), pacientes (no asegurarse hasta que ocurra una enfermedad) y hospitales (desinversión).

Por su complejidad, importancia presupuestaria y fuerte impacto en ciudadanos, esta reforma no tiene precedentes en EEUU. Debió realizarse con mucho más cuidado, debate e inclusión de partes afectadas. Pero no era posible retrasarla porque “súper-mayoría” del Senado obtenida en 2008 sería nivelada en elecciones del 2010. Así sucedió, y ahora republicanos quieren derogar dicha reforma. Ya lo hicieron en la Cámara de Representantes, y están a solo 4 votos de lograrlo en el Senado.

Fuente: El universal, periódico venezolano, publicado el 17 de junio de 2011

Acerca de Alejandro Vera

Economista de la Universidad Católica Andrés Bello. Máster en Finanzas del Instituto Superior de Estudios Administrativos (IESA). Máster en Políticas Públicas, Certificación en Políticas y Administración de Sistemas de Salud. Fue Supervisor Financiero en Procter & Gamble Latin America. Asociado de la firma McKinsey & Company. A partir del 2009 y hasta 2010 fue Gerente General del Hospital Pérez de León de Petare.

Deje su comentario

Venezuela Colombia USA