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¿Las gotas para los gases son seguras para los bebés?

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Nuestra bebé de 3 meses de edad toma leche de fórmula y después de comer, a veces, se pone muy inquietada. Parece que algo le duele. Cuando le doy las gotas de venta libre para los gases, normalmente parece sentirse mejor. ¿Es peligroso darle las gotas para los gases todos los días? ¿Hay algo más que deberíamos hacer por ella?

La doctora Kara Fine de Clínica Mayo responde:

Ustedes y su bebé no están solos, pues el malestar es común y puede ser parte normal del comportamiento infantil. En general, no es peligroso darle las gotas para los gases si parece que la ayudan. Este malestar frecuente probablemente desaparezca con el tiempo, sin ningún otro tratamiento.

Las gotas para los gases de venta libre normalmente contienen simeticona, medicamento creado para aliviar los síntomas de dolor relacionados con la presencia de muchos gases en el estómago y en los intestinos. La simeticona normalmente es un medicamento seguro para los bebés; aunque en raras ocasiones, puede soltar las heces. La dosis habitual de la simeticona es de 20 miligramos, hasta 4 veces diarias, y es seguro usarla a diario. Si las gotas para los gases ayudan a que el bebé se sienta mejor, puede continuar usándolas.

No obstante, cuando elija las gotas para los gases, revise los datos sobre los ingredientes y evite aquellas que contengan benzoato de sodio o ácido benzoico. Esas sustancias, en grandes cantidades, pueden ser nocivas para los bebés. Afortunadamente la mayoría de las gotas para los gases destinadas a los bebés no las incluyen.

Igual que en su caso, las gotas para los gases pueden resultar útiles para calmar el malestar de un bebé; aunque, hasta la fecha, los estudios no han descubierto que la simeticona sea muy eficaz para aliviar los cólicos del bebé. A pesar de que en su pregunta usted no mencione el cólico, es posible que parte del malestar de su bebé tenga relación con esa afección, más que con la alimentación.

El cólico infantil se define como un bebé que llora por más de 3 horas diarias, durante más de 3 días a la semana y por un período de 3 semanas; pero que, por lo demás, es sano. El llanto se produce sin ninguna razón aparente y pese a que el bebé esté bien alimentado y con pañal limpio. El llanto diario normalmente aumenta después del nacimiento y alcanza su punto máximo alrededor de las 6 semanas, antes de empezar a mejorar gradualmente. Si bien el cólico puede ser muy angustiante para los bebés y los padres, normalmente no requiere atención médica.

En algunos casos de cólico o de otro malestar frecuente, a los padres les preocupa que sus bebés no estén tomando la leche de fórmula correcta. Por lo general, los bebés sanos responden bien a las leches de fórmula normales para bebés. Algunas leches de fórmula se comercializan para aliviar el malestar y la regurgitación, pero son escasas las pruebas respecto a que sean útiles o necesarias en la mayoría de los casos. La nutrición de esas leches de fórmula es similar a la de las normales, y ambas son seguras para los bebés. Obviamente, los bebés amamantados también pueden tener malestar y las madres, a veces, se preguntan si cambiar su alimentación personal podría ayudar; pero existen solo pocas pruebas acerca de evitar algún alimento en particular.

Algunos estudios nuevos indican que los probióticos pueden ayudar con los cólicos infantiles; pero, desgraciadamente, otros estudios han mostrado resultados contradictorios y es necesario investigar más. Pese a que los probióticos no se recomiendan habitualmente para el malestar,  algunos padres intentan con ellos de todas maneras. Si esto es algo que usted desearía considerar, entonces le recomiendo hablar con el médico tratante del bebé.

Los bebés, a veces, pueden tragar más aire mientras comen y eso los puede llevar a sentir molestias posteriores. A fin de evitarlo, alimente al bebé en una posición más vertical y tome pausas regularmente para hacerlo eructar. Experimentar con varios tipos de chupones o biberones también puede ser útil, porque cada bebé es diferente. Mover las piernas del bebé como si estuviese en una bicicleta igualmente puede ayudar. Cuando parezca estar incómoda, bañarla en agua tibia o frotarle suavemente el estómago también puede calmarlo.

En muchos casos, el cólico y otros tipos de malestar desaparecen lentamente con el tiempo y pueden controlarse con medidas de autocuidado. Acuda al médico tratante del bebé si tiene alguna inquietud acerca del crecimiento o de la ganancia de peso. De igual manera, sería buena idea evaluar al bebé si pareciera que está estreñido. A pesar de que normalmente no sean urgencias médicas, si nota que el bebé tiene sangre en las heces, que vomita o que llora diferente de lo normal y de manera excesiva o prolongada, busque rápido atención médica.

Fuente: Dra. Kara Fine, Medicina Comunitaria para Niños y Adolescentes de Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.

 

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