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La neumonía: enfermedad prevenible y curable

De acuerdo con cifras aportadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1.200.000 niños menores de 5 años fallecen al año debido a la neumonía, una cifra que equivale a 18% de todas las defunciones comprendidas en ese rango de edad

El Día Mundial contra la Neumonía (el pasado 12 de noviembre), fue ocasión propicia para concientizar sobre el problema de salud pública que representa esta enfermedad que es la principal causa de muerte de niños menores de cinco años en el mundo, por encima del Sida, la malaria y el sarampión (combinados).

De acuerdo con cifras aportadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS),  1.200.000 niños menores de 5 años fallecen al año debido a la neumonía, una cifra que equivale a 18% de todas las defunciones comprendidas en ese rango de edad. Pero buena parte de estas muertes son evitables porque esta enfermedad es prevenible y curable.

La neumonía –una infección respiratoria aguda- afecta los pulmones y puede propagarse por variadas vías. Los virus y bacterias alojadas en la nariz o garganta pueden, al ser inhalados, infectar los pulmones. También puede propagarse por vía aérea mediante tos y estornudo, así como por medio de la sangre en el parto y en el período inmediatamente posterior.

Entre los agentes infecciosos más comunes, reportados por la OMS, se encuentran el Streptococcus pneumoniae y el Haemophilus influenzae de tipo b (Hib), primera y segunda causa de la neumonía bacteriana; el virus sincitial respiratorio, causa más frecuente de neumonía vírica; y el Pneumocystis jiroveci, responsable de al menos una de cada cuatro muertes de lactantes seropositivos al VIH.

Ahora bien, según reconoce la OMS, investigar más sobre los agentes patógenos causantes de la neumonía y su transmisión es necesario para prevenir y tratar la enfermedad adecuadamente, lo cual permitiría evitar la muerte de 1 millón de niños al año, de acuerdo algunos estudios.

La manera más eficaz de prevenir la neumonía es mediante la inmunización contra la Hib, neumococos, sarampión y tos ferina. En el caso de niños infectados con el VIH, l antibiótico cotrimoxazol administrado diariamente disminuye el riesgo de contraer neumonía.

Además, una nutrición apropiada ayuda a mejorar las defensas naturales de los niños. La alimentación exclusiva con leche materna durante los seis primeros meses de vida es fundamental pues no sólo previene, sino que reduce la duración de la enfermedad. Corregir factores ambientales y fomentar una higiene correcta también ayudan a disminuir el número de infectados.

La OMS revela que para tratar con antibióticos a todos los niños enfermos de neumonía en los 42 países más pobres del mundo se requieren 600 millones de dólares. Una tercera parte de esa cifra facilitaría el tratamiento en el África subsahariana y Asia Meridional, zonas de mayor prevalencia de la enfermedad y donde ocurre 85% de los fallecimientos.

Como un tratamiento adecuado permitiría evitar 600.000 muertes al año, la OMS, en un comunicado con motivo del Día Mundial contra la Neumonía, recomendó aumentar el acceso a los antibióticos para los menores y aprovechó para estimular los esfuerzos de concientización a las familias sobre los síntomas y los peligros de ese mal.

Debemos finalizar recalcando que la neumonía es una enfermedad frecuente con importante morbimortalidad. Una de las decisiones más importantes para el médico tratante es la de seleccionar, dentro de las diferentes alternativas, un régimen antibiótico adecuado y eficaz.

Se han publicado diferentes guías en distintos países y sociedades médicas elaboradas por comités de expertos que buscan de alguna forma facilitar el abordaje de la neumonía.

Es así que ante cada caso, el médico debe reconocer qué tan severamente se encuentra el paciente al momento de la evaluación inicial, por medio de la evaluación clínica (examen físico),  de laboratorio y radiológica para así decidir si debe ser hospitalizado o tratado ambulatoriamente.

Se debe iniciar un tratamiento empírico inicial, pero para ello el médico debe primero intentar aislar el patógeno causante a través de diferentes métodos (muestras de esputo, hemocultivo, serología, etc). Sin embargo, como estos resultados pueden tardar en ocasiones hasta tres días, el abordaje terapéutico dependerá de la sospecha del patógeno causante de la neumonía  y basado en la realidad local, conocer su nivel de sensibilidad y resistencia para así elegir el antibiótico más apropiado y hacer un seguimiento del caso que permite en las primeras 48 a 72 horas, reconocer los criterios de mejoría clínica y de laboratorio y así evitar una muerte a manos de un patógeno, gracias a un abordaje racional del caso.

Acerca de Dr. Gur Levy

Médico cirujano, egresado de la Universidad de Carabobo (1991). Postgrado en Neumología clínica de la Universidad Central de Venezuela (1995). Maestría en trasplante de órganos y tejidos. Mención Pulmón de la Universidad Autónoma de Barcelona, España (1997). Actualmente es profesor de Neumología de la Universidad Central de Venezuela. Ex presidente de la Sociedad Venezolana de Neumonologia y Cirugía Torácica. Miembro honorario de la Sociedad Peruana de Neumología, Asociación Colombiana de Medicina del Sueño, American Collage of Chest Physician (CHEST), Organización Nacional de Trasplante de Venezuela, Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

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