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La ingesta de carbohidratos y la calidad del semen

No tenemos la menor duda de que la fertilidad en el mundo de manera consistente y continua está disminuyendo. Por lo tanto, el médico investigador tiene que formularse teorías que expliquen dicha declinación

Como la ingesta de hidratos de carbono aumenta la carga glicémica de la dieta, disminuye la concentración de espermatozoides, según un estudio presentado en la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) Reunión Anual 68.

Los investigadores analizaron los datos de 189 hombres de 18 a 22 años de edad que fueron incluidos en el Estudio de los Hombres Jóvenes de Rochester, realizado en la Universidad de Rochester en Nueva York, en 2009 y 2010.

Las dietas de los hombres se evaluaron con un cuestionario de frecuencia alimentaria validado, y en las muestras de semen se analizó la concentración de espermatozoides, la motilidad y morfología.

Los participantes (82% blancos) tenían un Índice de Masa Corporal (IMC) medio de 25,3 kg / m² y fueron muy activos físicamente, gastando un promedio de 11 horas por semana en actividad física de moderada a vigorosa. En promedio, alrededor del 50% de las dietas de los hombres estaba compuesta por hidratos de carbono.

Después de ajustar por factores como la ingesta total de energía, la edad, el tiempo de abstinencia, IMC, tabaquismo y la ingesta de proteínas, cafeína y alcohol, la constante disminución en la concentración de esperma fue consistente con los cuartiles crecientes de la ingesta total de carbohidratos (p para la tendencia = 0,08): 49 millones / ml (95% intervalo de confianza [IC], 31 a 74) en el cuartil más bajo, seguido por 47 millones / ml (95% IC, 32 a 70), 37 millones / mL (95% IC del 25 al 55), y 35 millones / ml (95% IC, 23 a 51) en el cuartil más alto.

También hubo una asociación entre la carga glicémica dietética, que refleja la cantidad y la calidad de los carbohidratos en la dieta, y la concentración de esperma reducida (p para la tendencia = 0,04). Concentraciones ajustadas de esperma, de menor a mayor carga glucémica, fueron de 59 millones / ml (95% IC, 39 a 91), 37 millones / ml (95% IC, 26 a 55), de 43 millones / mL (95% CI, 29 a 62), y 32 millones / ml (95% IC, 22 a 48).

La motilidad del esperma no se asoció con la ingesta de carbohidratos o con carga glucémica dietética, y tampoco la morfología.

Según el autor Jorge E. Chavarro, MD, del Departamento de Nutrición de la Harvard Medical School en Boston, Massachusetts, los datos sobre la naturaleza de la influencia de la dieta sobre la concentración de espermatozoides, en general, se carece.

Poco se sabe acerca de cómo la dieta y otros factores de estilo de vida modificables afectan la fertilidad humana, sino que “se ha demostrado muy consistente que el sobrepeso o la obesidad está fuertemente relacionada con la mala calidad del semen”, dijo Chavarro a Medscape Medical News.

“También sabemos que muchos de los efectos sistémicos de la obesidad, como la crónica de bajo grado de inflamación y la resistencia a la insulina, puede ser provocada por la composición de la dieta, independientemente del peso corporal”, explicó el Dr. Chavarro.

“Con esto en mente, hemos querido saber si un aspecto de la dieta, la ingesta de hidratos de carbono estaba relacionado con la calidad del semen”, dijo. Los resultados del estudio dejan muchas preguntas sin respuesta, tales como los mecanismos detrás de la relación entre la concentración de espermatozoides y la ingesta de hidratos de carbono.

“A partir de nuestro estudio, no es posible identificar con claridad qué mecanismos biológicos explican esta relación, pero puede haber cierta superposición con los mecanismos que explican la relación entre la obesidad y la concentración de espermatozoides bajo,” dijo el Dr. Chavarro.

Tampoco está claro cómo las concentraciones de esperma afectan la fertilidad.

Los hombres del estudio eran jóvenes y “muy activos físicamente con fertilidad probada”, explicó. “Mientras que estudios anteriores han relacionado la concentración de espermatozoides y otros indicadores de la calidad del semen en las tasas de fertilidad, no es posible a partir de estos datos predecir el grado en que las diferencias observadas en la concentración se traducen en diferencias en la fertilidad”, dijo.

“Además, los datos en esta área son escasos, por lo que es muy importante que los resultados son replicados antes de traducir en recomendaciones clínicas”, dijo el Dr. Chavarro.

La especialista de reproducción humana Rebecca Z. Sokol, MD, presidente electo de la ASRM, coincide en que los resultados, mientras que intrigantes, no son concluyentes. “La palabra clave es la tendencia, que nos dice que no cumplía con significación estadística”, dijo el Dr. Sokol, quien es profesor de obstetricia y ginecología y medicina de la Escuela Keck de Medicina de la Universidad del Sur de California, Los Angeles.

“Es una idea interesante, pero es obvio que necesitamos evaluar más pacientes”, dijo. Existe un interés público en curso en la asociación entre la dieta y el recuento de espermatozoides/fertilidad, pero la evidencia sobre las intervenciones nutricionales especialmente dignos de mención es delgado”, señaló el Dr. Sokol.

Los pacientes preguntan qué pueden hacer para mejorar el conteo de espermatozoides y función, pero “no estamos seguros de si existe realmente un aspecto nutricional para mejorar la función de los espermatozoides”, explicó.

“Ha habido estudios pequeños durante un largo período de tiempo que sugiere que ciertos cambios en la dieta puede afectar la fertilidad, pero la asociación no se ha demostrado claramente”, dijo. “Al asesorar a los pacientes de fertilidad, la cosa más importante que podemos decirles es hacer todo con moderación”, concluyó el Dr. Sokol.

Comentario

No tenemos la menor duda de que la fertilidad en el mundo de manera consistente y continua está disminuyendo. Por lo tanto, el médico investigador tiene que formularse teorías que expliquen dicha declinación, ya que si seguimos al ritmo que vamos en 50 años la población masculina del planeta tierra será infértil prácticamente en su totalidad.

Esto ha sido objeto hasta de guiones cinematográficos donde el nacimiento de un niño es visto como algo extraordinariamente sensacional y ése niño es protegido como una joya única. Esto se basa en hechos ciertos y contundentes que reflejan la tendencia mundial en los hombres en edad reproductiva a disminuir considerablemente la calidad de su semen.

Es por eso que el doctor Jorge E. Chavarro, del Departamento de Nutrición de la Harvard Medical School en Boston, Massachusetts, formula su teoría que se basa en la influencia del factor nutricional en la calidad seminal.

En un país como Estados Unidos de Norteamérica donde el consumo de carbohidratos es una regla predominante en el día a día del hombre norteamericano, se podría pensar perfectamente en la asociación de la carga glucídica con la disminución de espermatozoides, de la motilidad y desmejora de la morfología.

Somos del parecer que entre las causas que deterioran la calidad espermática, el factor nutricional debe ser uno de ellos ya que sabemos el descontrol que hoy en día tiene la población mundial en la alimentación. Pizzas, empanadas, sandwiches, hamburguesas y papas fritas parecen ser hoy la base de la alimentación de gran parte de los niños y jóvenes de las grandes ciudades.

El delivery y el fast food reemplazaron a los platos caseros que comían las familias en otras épocas. Y este cambio en la dieta diaria perjudica la salud de los más jóvenes y aumenta los riesgos de enfermedades futuras, como obesidad, diabetes y trastornos cardiovasculares, de lo que se conoce hasta ahora.

Los hábitos alimentarios de la infancia afectan la vida de la adultez. No cuidar la cantidad y la calidad de la comida que se ingiere y las bebidas que se toman puede conducir a la obesidad y a otras enfermedades. Teniendo en cuenta que el número de niños, jóvenes y adultos con sobrepeso y obesidad está creciendo a un ritmo alarmante, es muy importante enfocar todos los esfuerzos para que los más jóvenes aprendan hábitos saludables de alimentación, dicen los doctores de la Escuela de Medicina de Harvard Henry Bernstein y Leann Lesperance.

Por todo esto creemos firmemente que hay que seguir investigando el factor nutricional como uno de los ‘modificadores’ de la calidad espermática.

-Título original del trabajo: La ingesta de carbohidratos y la calidad del semen en los hombres jóvenes.

Acerca de Julio Potenziani, urólogo

Cirujano-Urólogo con subespecialidad de cáncer urológico, incontinencia urinaria femenina, enfermedades prostáticas, enfermedades neuro-urológicas, deficiencia androgénica del hombre maduro y temas históricos de la medicina. Miembro de diferentes sociedades urológicas nacionales e internacionales, tales como: Sociedad Venezolana de Urología, American Urological Association (AUA), European Assiciation of Urology, Confederación Americana de Urología Internacional, Society of Sexual Medicine, Sociedad Médica del Centro Médico de Caracas, de la ISSM (International Society for Sexual Medicine), Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina, Academia Nacional de Medicina de Venezuela, Oficina de historia de la Confederación Americana de Urología.

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