Home | Áreas de salud | Otros | La Esencia de Vivir | La Esencia de Vivir – Capítulo 5

La Esencia de Vivir – Capítulo 5

Educación de los hijos

        El ser humano en general, considera como algo esencial de su ciclo vital la formación integral de sus hijos. Existe el convencimiento de que una vez finalizada la etapa de aprendizaje de un chaval desde su infancia hasta que es un adolescente, el acertar en la elección de su educación es muy importante. Al margen y en buena medida, la condición de padres lleva implícito dar un ejemplo, crear unos valores y si es posible lograr que en última instancia, tomen decisiones por su cuenta acertadamente. Nuestros hijos Reinaldo, Eduardo y Xavier tuvieron unos progenitores provenientes de hogares estables, y les brindaron siempre cariño y soporte afectivo.

Xavier, el más pequeño, cumplidos los 14 años vivió con sus padres en Inglaterra durante 1 año. Fue una oportunidad para mejorar su inglés. Lo comenzó en una granja escocesa con una pareja encantadora que no sólo sirvió para facilitar el aprendizaje del idioma, sino que le dieron afecto y le familiarizaron con las labores propias de una granja británica. Al concluir ese corto período inició sus estudios en la escuela “Oxford School” en la periferia de esa ciudad. Xavier se desplazaba para recibir sus clases en bicicleta (25 minutos) envuelto en un impermeable y botas que le convertía en invulnerable ante los días lluviosos.

Por cierto que cuando fueron a inscribirle, se entrevistaron con el director de la escuela, quien apartó gentilmente los documentos que le entregaban los padres de Xavier y sentenció con amabilidad:

            —No nos hace falta certificación alguna, aclaró el Director—.  Les creemos. La verdad es que estamos particularmente interesados en el futuro de vuestro hijo menor. Vamos a ver como evoluciona. Fue en la práctica valorado como un joven esforzado en el aprendizaje de temas diversos a pesar de sus limitaciones idiomáticas.

Universidad Simón Bolívar, Valle de Sartenejas, Caracas

Universidad Simón Bolívar, Valle de Sartenejas, Caracas

Para los dos hijos mayores, terminar el bachillerato en una muy buena escuela secundaria de la capital de Venezuela, sirvió de base para planificar un ingreso cómodo en una Universidad reconocida de la misma ciudad. Escogieron ingeniería mecánica y culminaron sus carreras satisfechos con el nivel alcanzado.

Reinaldo, el mayor, ya graduado de ingeniero, se incorporó a un Instituto de investigación petrolera hasta que decidió dejar la empresa en donde trabajaba y resolvió hacer un postgrado en Termodinámica. Lo aprovechó, aunque poco a poco fue poniendo primero un pie y más adelante los dos en iniciativas empresariales en asociación con un tío.

Eduardo tuvo la fortuna de ingresar en una gran empresa (PDVSA), en donde realizo su Tesis de Grado. Llegó un momento en que le propusieron que debía hacer un curso de inmersión total en inglés para necesidades futuras y que debía trasladarse a los EE.UU. Las gestiones para hacer la Maestría en la Universidad en Boston culminaron exitosamente y fue aceptado para beneplácito de todos.

Xavier el menor, se inscribió en el Ciclo Básico de Medicina e inició la andadura de su carrera estudiando en la Facultad de Medicina del Alma Mater de su padre en Caracas. Trasladada parte de la familia a España, logró ingresar y culminar la carrera en la Universidad de Barcelona. Posteriormente decidió seguir estudios de especialización en Obstetricia y Ginecología y para ello tenía que aprobar el examen del MIR, con la finalidad de optar a una plaza en algún Servicio acreditado por el Ministerio de Sanidad con sede central en Madrid.

Pasaron los meses y en efecto después de pensárselo con la cautela de cada caso, tanto Reinaldo como Eduardo decidieron trasladarse a Barcelona. Con una diferencia de meses viajaron con sus respectivas familias luego de arreglar lo mejor que pudieron sus compromisos en Caracas.

Eduardo comenzó en España con un proyecto que tenía que ver con temas financieros. Pero no se cumplieron las expectativas y decidió “cambiar de tercio”. Se fue a trabajar a Madrid en una Empresa de Arquitectura. Por fortuna había disponible un puesto que correspondía con el perfil y habilidades que tenía. Fue una conjunción afortunada.

Su hermano Reinaldo se dedicaba a gestionar un Centro de Rehabilitación en Barcelona. En Venezuela continuaban operativas la empresa de servicios a la industria petrolera, la construcción de viviendas y la empresa editorial. Posteriormente ante  la crisis en Europa y particularmente en España, se hacía necesario tomar una decisión para reorientar el destino de todo el  grupo familiar. Menuda tarea.

Iniciada la crisis que comenzó en España  el 2007-2008, surgió la pregunta: ¿Qué podemos hacer? El panorama no parecía demasiado halagüeño y costó tomar una decisión. A partir de ese momento comienza a plantearse con mayor fuerza la necesidad de buscar nuevos horizontes y tomamos la decisión de trasladarnos al istmo de América, el segundo trimestre del 2011.

Acerca de Dr. Pedro J. Grases

Médico Patólogo con más de 50 años de experiencia. Formado en los EE.UU. (Michigan y Armed Forces Institute of Pathology), dedicado a la docencia, a escribir e investigar. Ha trabajado en diversas universidades de Europa (en Friburgo y en Oxford) y en los EE.UU. (U.de California del Sur). A partir de 1990 estuvo al frente del Servicio de Anatomía Patológica de USP Institut Universitari Dexeus en Barcelona. Retirado a partir de 2007, se dedica ahora a escribir, a dar conferencias en su condición de cronista de la Ciencia y a cultivar con más esmero su afición por la fotografía.

Deje su comentario

Venezuela Colombia USA