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La diplopía que bajó de un cocotero… trauma por coco

Se presenta el caso clínico de un paciente a quien la caída de un coco y el consecuente traumatismo sobre su cara, produjo una fractura del piso orbitario con atrapamiento muscular, diplopía no diagnosticada

Se presenta el caso clínico de un paciente a quien la caída de un coco y el consecuente traumatismo sobre su cara, produjo una fractura del piso orbitario con atrapamiento muscular, diplopía no diagnosticada y confundida con un aneurisma cerebral.

Se hacen consideraciones sobre este tipo de accidentes en playas arenosas donde abundan cocoteros, la comparación de su frecuencia con ataques de tiburón y acerca de cómo un artículo médico puede ser tergiversado por el autor y convertido en noticia de prensa como para obtener el Premio Nobel de Medicina con base a “una investigación que no puede o no debe ser aplicada” logros que primero hacen reír y después pensar e intentar celebrar lo inusual, imaginativo y espolear el interés por la ciencia, la medicina y la tecnología.

El cocotero alza su esbelto talle unos 15 a 24 metros sobre el nivel de la playa; por su parte, su semilla es la más grande conocida con un peso cercano a los 2.5 K uy un diámetro de hasta 25 o 30cm. El agua del coco aporta carbohidratos y minerales como potasio, fósforo sodio, calcio y magnesio; su composición química es casi idéntica a la del plasma sanguíneo con el cual es isotónica por lo cual podría llamársele un “donante universal” y así, se asegura que puede reemplazar una transfusión en situaciones de emergencia: durante la Segunda Guerra Mundial se empleó con frecuencia en soldado heridos; además, el fruto fresco, entre las frutas, tiene el mayor valor calórico conocido, aportador de energía y su pulpa es rica en grasa y ácidos grasos.

Hay quienes piensan que la palma cocotero (Cocos nucifera), es el símbolo del romance en las playas tropicales arenosas soliendo asociarla con la sombra y el relax al contemplar embelesados el horizonte marino al tiempo que se siente en el rostro la frescura de la suave brisa. Tiene esto mucho de verdad; no obstante, trataremos de demostrar que no siempre es así…

En mayo de 2001, George Burgess, Director del Museo de Historia Natural Internacional de Florida, Registro de Ataques de Tiburones, un connotado experto en esos ataques, se fue de boca y expresó: “La caída de cocos mata 150 personas al año; 15 veces más que el número de ataques fatales atribuidos a tiburones. La realidad es que en la lista de potenciales peligros encontrados en la recreación acuática, los tiburones se encuentran al final… “Esta ligereza, como se verá trajo consecuencias…

Acerca de Rafael Muci

Médico Cirujano egresado de la Universidad Central de Venezuela. Con especialidad en Medicina Interna en el Hospital José María Vargas. Doctor en Ciencias Médicas de la Universidad del Zulia. Pertenece a 16 sociedades científicas nacionales e internacionales y ha participado en múltiples congresos, cursillos y mesas redondas donde ha dictado más de 1.100 charlas y conferencias magistrales relacionadas con la Medicina Interna, Neuro-Oftalmología, Neurología y temas de moral y ética médica. Miembro Titular de la Sociedad Venezolana de Medicina Interna. Miembro de la North American Neuro-Ophthalmology Society. Miembro Honorario de la Sociedad Venezolana de Oftalmología.

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