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Julio Palmaz revolucionó la medicina cardiovascular

Este científico y médico argentino inventó el primer stent vascular comercial exitoso, así como otros numerosos dispositivos médicos. Esta es su historia

Julio Palmaz nació el 13 de diciembre de 1945 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.  Realizó sus estudios de Medicina en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina donde se graduó en 1971.

Practicó la radiología vascular en el Hospital Interzonal General de Agudos “General San Martín”, donde llegó a ser Jefe de Angiografía. En 1980 completó sus estudios de Radiología en la sede Davis de la Universidad de California, Estados Unidos.

En 1981 fue Chief of Special Procedures (Jefe de Procedimientos Especiales) en el Martínez Veterans Administration Hospital, Estados Unidos.

En 1983 se incorporó al University of Texas Health Sciences Department of Radiology (Departamento de Radiología, Ciencias de la Salud, Universidad de Texas) en Estados Unidos como Chief of Angiography and Special Procedures (Jefe de Angiografía y Procedimientos Especiales), donde desarrolló los métodos stent para solucionar el problema de las oclusiones arteriales, actualmente de aplicación universal.

Palmaz  es autor de 29 libros o capítulos de libros y ha publicado 101 trabajos en revistas con referato. Fue miembro del Comité Editorial de la prestigiosa revista Circulation Research de la Asociación Cardiológica Estadounidense. Fue revisor científico de revistas internacionales como Journal of Vascular Surgery, Journal of Vascular Interventional Radiology y Journal of Cardiovascular Radiology.

Entre otros, recibió los premios: Honor Award for Excellence de la International Society of Endovascular Surgery (2002), Presidential Distinguished Scholar Award de la Universidad de Texas en San Antonio (2003), Distinguished Scientist (2005).

El stent: su innovación

Durante la conferencia de Grüntzig en Nueva Orleans, a Palmaz se le ocurrió la idea de colocar en el interior del conducto sanguíneo algún tipo de soporte que impidiera el posterior colapso de sus paredes.

Comenzó a elaborar diversos prototipos, inicialmente de alambres entretejidos que podían expandirse pero que al libarlos recuperaban la forma inicial. Luego -observando una lámina metálida perforada que un albañil había dejado en su cochera-  desarrolló una tubería metálica de paredes perforadas que podía ser expandida aplicando presión desde su interior, quedando luego permanentemente deformada.

En 1988, Palmaz logró patentar el stent y convertirse en el creador de un pequeño tejido de alambre que evitó muchas cirugías a pecho abierto en pacientes coronarios.

Bitácora Médica

Fuente

  • Enciclopedia de Ciencias y Tecnologías en Argentina

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