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Infecciones urinarias en mujeres

Puede ser esporádica, presentarse una vez al año o una vez en la vida. Sin embargo, cuando se registran más de tres episodios al año se convierte en recurrentes/Por Elías Mora

Las infecciones del tracto urinario son muy comunes, representan una causa frecuente de consulta  médica y, en cierto grupo de pacientes de alto riesgo, pueden complicarse, produciendo sepsis: entran bacterias al torrente sanguíneo -en este caso de las vías urinarias-, una alteración que supone un riesgo para la paciente porque podría ser fatal.

Una infección urinaria puede ser esporádica, presentarse una vez al año o una vez en la vida. Sin embargo, cuando se registran más de tres episodios al año se convierte en  recurrentes. Este tipo de patología,  generalmente, es un dolor de cabeza para el médico tratante y para la paciente, porque pese a los tratamientos, las infecciones vuelven.

La mayoría de las infecciones recurrentes provienen del intestino distal y del epitelio vaginal. Actualmente se piensa que persisten porque se  mantienen reservorios bacterianos subclínicos, llamados nichos, en el epitelio urinario.

Pese al tratamiento antimicrobiano adecuado, que se indica de acuerdo al urocultivo, quedan escondidos nichos de bacterias que causan la recurrencia. Pareciera que los antibióticos  no destruyen por completo las bacterias y la infección reaparece.

Tipos

Existen varios tipos de infecciones, según la parte del cuerpo afectada. Cuando la infección ocurre en el riñón y en los uréteres, estamos hablando de infección urinaria  alta, y cuando se localiza en la vejiga o uretra, se llama infección urinaria baja.

La mayoría de las infecciones urinarias recurrentes suceden en la vejiga y se conocen como cistitis. Las infecciones pueden ser complicadas o no,  hay muchos factores en juego.

Se habla de infección no complicada cuando ocurre usualmente en pacientes sanas, que no tienen alteraciones anatómicas ni funcionales en las vías urinarias , es decir, no hay estrechez, ni cálculos, ni vejiga neurogénica , que es un daño neurológico que hace que la vejiga comience a funcionar mal. Pero cuando existe alguna de estas alteraciones hablamos de infecciones complicadas, las cuales son más peligrosas porque pueden producir recurrencia y llegar a sepsis. Es muy importante eliminar los factores que están condicionando la infección urinaria.

Factores de riesgo

-La bacteriuria asintomática: es la presencia de un número significativo de bacterias en la orina que ocurre sin ninguno de los síntomas usuales como ardor al orinar o micción frecuente

-Variaciones anatómicas, por ejemplo, la distancia entre el ano y la vagina, si es corta, hay más riesgo de infecciones

-Factores genéticos: se puede heredar la tendencia a tener infecciones urinarias recurrentes

-El comportamiento en la actividad sexual también puede incrementar el riesgo de infección

-La  edad,  la incontinencia, el prolapso y un residuo post miccional elevado, y en el caso específico de las mujeres post menopaúsicas, la baja de estrógenos que acompañan esta condición, así como también la humedad en la zona del periné, son agentes que facilitan la colonización de bacterias uro patógenas

La mayoría de las infecciones urinarias recurrentes suceden en la vejiga y se conocen como cistitis. Las infecciones pueden ser complicadas o no,  hay muchos factores en juego”

Manejo en consulta

A toda paciente que presente infecciones del tracto urinario debe hacérsele una  historia clínica detallada y examen abdominal pélvico y uno simple de orina y  urocultivo.

Aunque existe un debate médico sobre si se debe hacerse eco renal y cistoscopia durante la visita inicial, es lo pertinente. Se han visto casos de pacientes tratados con antibióticos de forma reiterada, sin haber averiguado la causa de la recurrencia, que pudiera ser, por ejemplo, la presencia de un cálculo renal,  un tumor vesical o vejiga neurógena; de modo que conviene hacer diagnósticos diferenciales, practicar el eco renal y la cistoscopia para determinar si hay otra enfermedad que produce la infección.

Para tratarla

El tratamiento depende del tipo de infección y de la recurrencia. Si se trata de bacteriuria asintomática en mujeres sanas, no se recomienda tratamiento. Si es sintomática se siguen las pautas para tratamiento de cistitis  y pielonefritis aguda no complicadas  y pautas especiales para casos complicados, que son aquellos en que existen enfermedades asociadas, como por ejemplo, diabetes, embarazo, en estos casos, sí amerita tratamiento.

En líneas generales, el uso de antimicrobianos debe ser individualizado porque cada paciente es diferente y las bacterias también son distintas. El tratamiento debe estar basado en la historia de alergias y tolerancia a los antibióticos.

¿Cómo prevenir las infecciones?

1. Aunque no existen pautas determinantes, lo recomendable es evitar comportamientos que aumente riesgo de infecciones del tracto urinario recurrentes, como el uso de espermicidas, que se emplean post coito. Por otra parte, es controversial el uso de metenamina, aunque parecen ser efectivos como prevención a corto plazo (cuando se tiene menos de una semana de tratamiento).

2. Si bien se discute su efectividad desde el punto de vista científico, no es descartable el empleo de arándano en tabletas porque el jugo, además de contener más calorías, puede causar acidez.

3. En relación con el remplazo con estrógenos intravaginales en mujeres post menopaúsicas, se recomienda el uso de cremas las cuales surten efecto luego de 12 semanas de tratamiento. En estos casos la paciente debe consultarlo con su ginecólogo, porque tiene restricciones en su uso.

4.  La profilaxis con antimicrobianos parece no ofrecer beneficio a largo plazo una vez suspendido el tratamiento, además se presentan en algunas pacientes hongos en la región uro genital y síntomas gastrointestinales.

5. Profilaxis semanal parece ser mejor que mensual, se suministra por una semana y se repite al siguiente mes por otra semana.

6. Dosis única post coital: podría tener similar eficacia que la profilaxis continua a bajas dosis. En lugar de prescribir antibióticos a baja dosis por largo tiempo, se indice una tableta de un antibiótico después de un encuentro sexual.

Acerca de Elias Mora

Urólogo. Graduado en la Escuela José María Vargas de la UCV 1975. Residencia en Cirugía Hospital José María Vargas 1978. Residencia en Urología Hospital Universitario de Caracas 1979 -1981. Fellowship en Urología Pediátrica Hospital de Niños de Caracas 1982 – 1983. Profesor y Jefe del Departamento de Urología oncológica Hospital Oncológico Padre Machado 1985- 1989. El área de excelencia del doctor Mora Kumboz es la cirugía reconstructiva del tracto urinario inferior y cirugía mínimamente invasiva del tracto urinario superior e inferior. Ha realizado más de 20 mil procedimientos.

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