Home | Especialidades médicas | Endocrinología y Nutrición | Explican la relación entre obesidad y asma

Investigadores de la Universidad de Columbia

Explican la relación entre obesidad y asma

Un estudio desveló que la leptina -una hormona que juega un papel clave en el metabolismo energético, la fertilidad y la masa ósea- también regula el diámetro de las vías respiratorias

Una investigación de la Universidad de Columbia en Estados Unidos, publicada en Cell Metabolism, podría explicar por qué las personas obesas son propensas al asma y sugiere que la enfermedad asociada al peso corporal puede tratarse con medicamentos que inhiben la señalización a través del sistema nervioso parasimpático, que media la función de la leptina.

Gerard Karsenty, autor del trabajo, explicó que el estudio se inició con la observación clínica de que tanto la obesidad como la anorexia puede causar asma, lo que llevó a sospechar que debía existir una señal que proviene de las células de la grasa que -de alguna manera- afecta a los pulmones, directa o indirectamente. El candidato más probable era la leptina, una proteína producida por las células grasas que circulan en el torrente sanguíneo y viaja hasta el cerebro.

Está demostrado que la obesidad puede causar estrechamiento de las vías respiratorias (broncoconstricción). Cuando la obesidad se desarrolla en personas con asma, se agrava el problema de la respiración y dificulta su tratamiento a través de mecanismos que todavía no se conocen bien. El estudio se diseñó para dilucidar las bases genéticas y moleculares de las relaciones entre la obesidad, el diámetro de las vías respiratorias y la función pulmonar.

Los investigadores –a través de estudios con ratones- demostraron que tanto el peso y la grasa corporal anormalmente alto o bajo,  causa broncoconstricción y disminuye la función pulmonar disminuida.

Además, los expertos vieron que la leptina aumenta el diámetro de las vías respiratorias y las afecta a través de la disminución de la actividad del sistema nervioso parasimpático, una rama del sistema nervioso autónomo que no suelen asociarse con la leptina. Los científicos también demostraron que la regulación del diámetro de las vías se produce independientemente de la inflamación local en los bronquios.

Los investigadores llevaron a cabo dos experimentos para determinar si estos hallazgos podrían tener incidencia en el tratamiento del asma. En el primero, se administró una sustancia que aumentaba la función pulmonar en ratones obesos y asmáticos. Al suministrarle leptina en el cerebro, los investigadores comprobaron que el diámetro de la vía aérea y las funciones pulmonares era normales, sin que se produjeran efectos sobre el cerebro.  Kartsenty señaló que la prueba demostró que  al menos en el ratón, se puede curar el asma relacionada con la obesidad sin afectar a la inflamación.

En el segundo experimento, los investigadores trataron a los ratones obesos y asmáticos con fármacos que disminuyen el tono parasimpático, o la tasa de descarga neuronal. Una vez más, el asma disminuyó después de varios días.

Según los investigadores, los datos sugieren que puede ser posible corregir el asma en personas obesas con fármacos que ya están disponibles y que inhiben la señalización parasimpática y, por lo tanto, incrementan la leptina relacionada con la señalización del cerebro. Sin embargo, Karsenty advierte que todavía es preciso hacer ensayos  clínicos antes de recomendar estos tratamientos.

Bitácora Médica

[Fuente: ABC.es]

Trabajo original en Cell Metabolism (en inglés): http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1550413112004950

Acerca de BM

Blog de contenidos multimedia de comunicación médica y de salud.

Deje su comentario

Venezuela Colombia USA