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El consumo de frutas y hortalizas salvaría 1,7 millones de vidas al año

La ingesta insuficiente de frutas y hortalizas (F&H) constituye el cuarto de los 10 factores principales de riesgo que contribuye a la mortalidad en el mundo / Por María Soledad Tapia

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), existe una epidemia creciente de enfermedades crónicas no transmisibles que está diezmando la población mundial.

Las enfermedades crónicas relacionadas con el régimen alimentario y la nutrición (obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer,  osteoporosis y enfermedades dentales) representan la mayor carga para la salud pública (costo directo para la sociedad y los gobiernos).

La ingesta insuficiente de frutas y hortalizas (F&H) constituye el cuarto de los 10 factores principales de riesgo que contribuye a la mortalidad en el mundo, junto a la hipertensión, la inactividad física, la hipercolesterolemia, el sobrepeso y la obesidad, el estrés, el tabaquismo y el consumo de alcohol.  De acuerdo con la OMS, consumir más F&H salvaría 1,7 millones de vidas al año.

¿Cómo se puede transmitir un mensaje como este? La OMS/FAO lo hacen con un manifiesto rotundo: “Las F&H son constituyentes esenciales de una dieta saludable y se recomienda una ingesta diaria de 400 gramos, equivalentes a cinco raciones como prevención primaria de enfermedades crónicas no transmisibles y para aminorar el déficit de micronutrientes”.

El caso es que mucha gente desconoce los beneficios de consumir F&H. Hace falta más información por parte de los gobiernos y de la comunidad médica y científica. Los países y sus gobiernos deben hacer esfuerzos para incorporar la promoción del consumo diario de F&H en sus políticas públicas, programas nutricionales y de salud, y campañas publicitarias. Este trabajo de promoción debe contar también con la participación de los diversos actores sociales interesados en la salud, nutrición y buena alimentación de la población.

Para contribuir con esta labor, en el mundo existen los movimientos llamados “5 al día” que ayudan a promover este mensaje de salud y nutrición, siguiendo el enfoque de educar a los individuos para que tengan una alimentación balanceada con todos los grupos de alimentos en las proporciones adecuadas, incluyendo las 5 raciones diarias de F&H.

Las causas del bajo consumo de F&H son múltiples: desconocimiento y escasa publicidad de sus propiedades protectoras, su alto costo (que en Venezuela es dramático), poca información de opciones con F&H de temporada que son más económicas.

Adicionalmente, mucha gente no sabe como conservarlas ni prepararlas, consideran tedioso el tener que lavarlas cuidadosamente, tienen temor a la presencia de plaguicidas, etc.

Existe igualmente una competencia desfavorable frente a productos comerciales que son de fácil consumo, estimulantes, disponibles, accesibles, bajo precio e intenso marketing. De la misma manera, hay importantes condicionantes culturales que imponen barreras al consumo de F&H: en nuestro país son comunes las frases: “Yo no como monte”, “yo no soy conejo”.

Uno de los consejos prácticos para orientar a la población es estimularla a consumir una amplia variedad de colores proporcionados por las F&H: rojo, naranja/amarillo, verde, blanco y morado, pues el color de la parte comestible refleja la presencia de compuestos bioactivos pigmentados como carotenoides, antocianinas, flavonoides, entre otros.

En consecuencia, al incluir varios colores se asegura la ingesta de diversos constituyentes (vitaminas y minerales, diversos fitoquímicos y fibra) con funciones biológicas y efectos benéficos distintos para la salud. Además, el aumento de su consumo puede ayudar a desplazar los alimentos ricos en grasas saturadas, azúcares o sal.

La población venezolana, cuyos hábitos alimentarios se definen desde la niñez, se caracteriza por un consumo reducido de F&H, cereales y leguminosas y un consumo exagerado de carbohidratos procesados, grasas, sodio y azúcar.  Además,  estamos en los primeros lugares de países con mayor población obesa. Se deben tomar medidas inmediatas para incorporar las F&H en los programas de alimentación escolar.

Referencias:

OMS/FAO. 2004. Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas. Informe de una Consulta Mixta de Expertos OMS/FAO. OMS. Serie de Informes Técnicos 916.

Disponible en:

http://www.fao.org/wairdocs/who/ac911s/ac911s00.htm

Acerca de Dra. María Soledad Tapia

Bióloga. Master of Science. Dra. en Ciencia y Tecnología de Alimentos. Profesora Titular Jubilada de la Universidad Central de Venezuela (UCV). ExDirectora del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Facultad de Ciencias (UCV). Actual Presidenta de la Fundación “5aldía Venezuela”.

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