Home | Bitácora del día | Casos exitosos en salud pública: Seguro Popular México

Casos exitosos en salud pública: Seguro Popular México

Dentro de las “100 soluciones para la gente” propuestas por la Mesa de la Unidad, encontramos en el número 69 “Aprobar un seguro de salud de cobertura amplia y universal, financiado con recursos fiscales, que garantice a la población servicios adecuados y de buena calidad”. Conviene analizar entonces experiencias exitosas en países similares, para copiar lo bueno y evitar repetir lo malo.

El programa Seguro Popular, creado en México en el año 2003, es una política pública que provee protección financiera para todos los ciudadanos sin acceso a otros sistemas de salud. Cualquier ciudadano puede afiliarse sin costo alguno y puede acudir a centros públicos o privados. El Estado asume el costo de los servicios, negociando tarifas y mecanismos de pago con cada institución. Cada estado administra los recursos asignados desde el gobierno central, obligados a disponer un porcentaje de los mismos a mantenimiento y construcción de infraestructura. El programa ha sido muy exitoso, cuenta con altos índices de popularidad, y cada año incrementa en número de afiliados sin sacrificar la calidad. En mi opinión, existen tres factores que han contribuido a su éxito.

El primero es que el programa es realista en cuanto al alcance posible dado los recursos disponibles. El seguro no cubre cualquier tratamiento a cualquier persona, por lo que aún no es una solución total para alcanzar la cobertura universal. El programa incluye a la fecha 275 tipos de intervenciones, algunas exclusivas a ciertos grupos de edad, seleccionadas considerando costos y beneficios sociales derivados. En palabras de su máxima autoridad, seleccionar que intervenciones se cubren y cuáles no es la tarea más difícil que cualquier hacedor de políticas públicas puede tener. A medida que pasa el tiempo, el programa adquiere aprendizajes y capacidades que le permiten gradualmente ir elevando el alcance, acercándose cada vez más a la cobertura total. Es decir, no cubren todo, pero lo que cubren lo cubren bien y cada vez más expanden los servicios ofrecidos.

El segundo es la descentralización de la administración de los recursos. El diseño y la evaluación del programa son coordinados centralmente por la Comisión Nacional para la Protección Social de la Salud. Pero son los estados quienes administran los recursos y manejan su operación diaria. Esto genera una operación dinámica, donde los problemas específicos de cada región o institución son solventados de manera rápida y los lapsos administrativos son reducidos.

El último es la automatización del programa. En el momento de afiliación, cada ciudadano es incluido en un sistema automatizado incluyendo su huella dactilar y que debe presentar cada vez que utilice algún servicio. De esta manera el programa es totalmente evaluable en su desempeño. El programa evoluciona positivamente, en gran parte porque con información precisa y confiable es posible detectar fallas, evitar fraude y obtener en tiempo real indicadores agregados de salud pública.

Alcanzar un sistema de salud universal, gratuita y de calidad es un objetivo que cualquier gobierno desea. El cómo lograrlo es donde difieren las diferentes tendencias. Esto podrá lograse solo de manera gradual, mejorando poco a poco, pero siempre de manera sustentable.  

Fuente

  • El Universal, publicado el 1 de julio de 2011

Acerca de Alejandro Vera

Economista de la Universidad Católica Andrés Bello. Máster en Finanzas del Instituto Superior de Estudios Administrativos (IESA). Máster en Políticas Públicas, Certificación en Políticas y Administración de Sistemas de Salud. Fue Supervisor Financiero en Procter & Gamble Latin America. Asociado de la firma McKinsey & Company. A partir del 2009 y hasta 2010 fue Gerente General del Hospital Pérez de León de Petare.

Deje su comentario

Venezuela Colombia USA