Home | Bitácora del día | Bajo peso al nacer: ¿tiene importancia?

Bajo peso al nacer: ¿tiene importancia?

El bajo peso neonatal (BPN), es la expresión de la salud materno-fetal durante su embarazo / Por Pedro Faneite

El peso al nacer normal tiene carácter vital para la salud y el desarrollo humano futuro. Se le considera un indicador, no solo de la salud de la madre biológica y el estado nutricional, sino también de las  posibilidades de supervivencia de un recién nacido, su  crecimiento, salud a largo plazo y desarrollo psicosocial.

Hay más, las condiciones de un individuo al nacer repercuten acentuadamente en su desarrollo físico e intelectual a lo largo de la vida.

El bajo peso neonatal  (BPN), es la expresión de la salud materno-fetal durante su embarazo, además es una variable que va contribuir  con la morbilidad y mortalidad neonatal e infantil, también con el bienestar de la madre y su hijo en el período del postparto donde tiene un evidente impacto.

De una manera general, las muertes neonatales contribuyen al  37 % de la mortalidad de menores de 5 años (MM5), y el BPN es la segunda causa de muerte después de la prematuridad en los recién nacidos. De manera que estos niños tienen 5 a 30 veces más riesgo de morir que los que nacen con un peso adecuado, y  en consecuencia pueden sufrir de infecciones, desnutrición, parálisis infantil,  deficiencias mentales y trastornos del aprendizaje.

A largo plazo, en el adulto se le ha asociado a patología cardiovascular, hipertensión arterial y  diabetes.

El crecimiento intrauterino es un proceso complejo en virtud del cual a partir de una única célula se forma un ser pluricelular con órganos y tejidos bien diferenciados.

Comprende dos períodos: la embriogénesis que se extiende hasta la 12.ª semana durante la cual se forman los diferentes órganos del feto y el período fetal en el que prosigue su maduración funcional hasta alcanzar un grado compatible con la adaptación a la vida extrauterina.

Cualquier influencia adversa sobre este proceso puede tener consecuencias cuya magnitud dependerá de la naturaleza , el momento, la duración y la intensidad de la perturbación.

El crecimiento del feto durante la gestación depende especialmente de factores maternos, como el estado nutricional con que la madre enfrenta el embarazo, el ascenso de peso durante el embarazo, el estado de salud materno y el buen funcionamiento de la unidad feto placentaria; así mismo, si la información genética es adecuada y el medio ambiente propicio se darían las condiciones óptimas para obtener un crecimiento y desarrollo de acuerdo al potencial genético familiar.

En vista de la importancia de esta entidad  perinatal, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ha uniformado su  definición al referirse a neonatos con peso inferior a 2500 g, esta medición debe realizarse al momento de nacer o dentro de las primeras horas de vida, antes de que la significativa pérdida postnatal haya ocurrido.

Desde el punto de vista clínico, CIE-10 o Clasificación Internacional de Enfermedades contempla este problema en el capítulo XVI “Ciertas condiciones originadas en el periodo perinatal”, en la sección P05-P08 “Desordenes relacionados a la duración de gestación y crecimiento fetal” .

La Organización Mundial de la Salud (OMS), ha reportado que cada año nacen cerca de 30 millones de neonatos con bajo peso; en las  Estadísticas Sanitarias Mundiales de la OMS 2010, se menciona que en algunos países la prevalencia de la desnutrición ha aumentado, y en 2005 todavía había en el mundo unos 186 millones de niños menores de 5 años con retraso del crecimiento.  Esto justifica la  prioridad que debe darse a las medidas que permiten lograr las mejores condiciones posibles para el recién nacido.

Existen diversos factores asociados, hay muchas afecciones en la gestación como la hipertensión arterial, la diabetes, las infecciones vaginales, la desnutrición, la anemia, la baja talla, la edad (adolescentes), una atención prenatal inadecuada, antecedentes maternos (como otras gestaciones de prematuros, abortos, muertes fetales), múltiples gestaciones, corto intervalo entre gestaciones, el alcoholismo y/o tabaquismo entre otros factores interfieren con la nutrición del feto y por tanto con su ganancia de peso.

Estudios del Fondo del las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)  y la Organización Mundial de la Salud (OMS), han registrado cifras de prevalencia promedio de 9,26 % para la región latinoamericana, con variaciones propias de la región entre  países.

Hemos estado interesados  en estudiar esta patología en los últimos 20 años, a tal efecto tenemos tres publicaciones las cuales reportan cifras cercanas a la referidas, con cierta tendencia al incremento, además de que la morbimortalidad perinatal se mantiene elevada.

Esta situación nos indica que la calamidad está presente y cobrando daño con mayor énfasis, debemos revisar las pautas de atención obstétrica y neonatal para atacar esta realidad, estamos conscientes de que no es fácil esta labor, pero es nuestro deber, esta realidad o panorama con igual magnitud  ha sido reportada a nivel mundial.

Lo que hace difícil el éxito es que la morbilidad y la mortalidad se encuentran escudadas detrás de patologías casi inexpugnables: prematurez y sepsis, entidades que se apoyan en la labilidad de un ser frágil e inmaduro.

La morbi-mortalidad institucional del período neonatal en los neonatos de bajo peso justifica la importancia y necesidad de los programas preventivos, asistenciales y de investigación de manera continua. Ante esta seria problemática hemos estado abogando por diversos planes, son los llamados intra-sector al de salud: implica estrategia hospitalaria, y otras acciones promocionales que son  responsabilidad de las autoridades de salud regional y nacional. Por otra parte, debe haber acciones extra-sector al de salud: educación, elevar nivel estándar de vida, lucha contra la pobreza.

La UNICEF ha planteado concretamente que en el mundo en desarrollo el bajo peso al nacer se debe principalmente a la mala salud materna y la desnutrición. Hay tres factores que tienen mayor impacto: el pobre estado nutricional materno antes de la concepción, estatura baja (debido principalmente a la desnutrición y las infecciones durante la infancia), y la mala nutrición durante el embarazo.

Las intervenciones fundamentales para evitar bajo peso al nacer, por lo tanto, incluyen la mejora de la ingesta de alimentos, suplementos de micronutrientes, la prevención y el tratamiento de enfermedades como la malaria y el VIH / SIDA, educación de las niñas y las mujeres embarazadas y la prevención de embarazos en la adolescencia.

Existen otras instituciones  y organizaciones privadas internacionales que han dado sus aportes, ellas describen  cinco estrategias que son esenciales para cualquier plan destinado a reducir la tasa de nacimientos bajo peso al nacer:

a) Ampliar el acceso a los servicios médicos y dentales, teniendo un enfoque de vida a la atención de la salud.

b) Dedicar la mayor atención en la prevención del tabaquismo y el abandono.

c) Asegurar que las mujeres embarazadas obtengan una nutrición adecuada.

d) Detectar  factores de riesgo demográfico, social y ambiental.

e) Apoyo sostenido a la investigación sobre las causas del bajo peso al nacer.

Diccionario – Ver diccionario detallado

Podemos concluir  señalando que los neonatos de bajo peso presentan una prevalencia  elevada, con notorias repercusiones en la salud perinatal, efectos causados principalmente por la prematurez y sepsis.

Esta patología compleja en su etiopatogenia u orígenes amerita atención precoz de las embarazadas, estimular el control prenatal y mejorar la asistencia perinatal, amén de un amplio programa con estrategias factibles por parte del sector de salud regional y nacional, que implique educación y mejoramiento de vida de los pacientes.

Acerca de Pedro Faneite

Ginecobstetra-Perinatólogo. Prof. Titular Universidad de Carabobo. Miembro Correspondiente de la Academia de Medicina del Zulia- Venezuela. Miembro Correspondiente Nacional Academia de Medicina de Venezuela. Presidente Sociedad Obstetricia y Ginecología Venezuela 2008-2010. Vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Obstetricia y Ginecología. Publicaciones: 2 libros, 12 capítulos libros, 144 trabajos publicados en revistas nacionales e internacionales. Tres Premios Científicos Nacionales: Dr. Pastor Oropeza (MSAS), Dr. Luis Razetti (FMV) y SOGV.

Deje su comentario

Venezuela Colombia USA