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Ahora los pacientes consultan al “doctor Internet”

Si bien una vasta información sobre temas de salud se puede obtener de numerosos sitios Web, no es menos cierto que la poca calidad y la prevalencia de información falsa de algunas páginas, puede convertir a este extraordinario recurso en un riesgo para la salud física y mental de los pacientes/Por Carlos Basanta

Obtener una información académica actualizada, en mis tiempos de estudiante de pre-grado de Medicina,  representaba todo un desafío y un periplo y cuando llegaba el material ya estaba desactualizado.

Hoy, por el contrario, obtenemos los últimos adelantos y avances de la Medicina con sólo hacer click a innumerables sitios Web de instituciones científicas y universidades prestigiosas del mundo.  Esto, sin dudas, es un beneficio valioso para los médicos, pero ¿los pacientes cómo usan internet?

Una vasta información sobre temas de salud se puede obtener de numerosos sitios, pero si bien es cierto que a los médicos nos conviene tener un paciente informado, no es menos cierto que el exceso informativo, la poca calidad de algunos sitios, entre otros factores, puede convertir a este extraordinario recurso en un riesgo para la salud física y mental de las usuarios de la Red.

El “doctor Internet”

Según estudios en el área, cada día crece el número de personas que buscan en información de salud en la Red, y, por ejemplo, si tienen una dolencia se auto-diagnostican y solicitan tratamiento llenando formularios en línea.  Esto, ha convertido a la Web en una suerte de médico: “el doctor Internet”.

En este sentido, los llamados “cibercondríacos” son víctimas directas del uso de Internet con fines médicos: son personas que -en forma habitualmente obsesiva- acuden a la Web como alternativa médica.

Para tener una idea del alcance de estos usuarios compulsivos: según una encuesta realizada por la consultora Harris Interactive, en Estados Unidos hay unos 160 millones de “cibercondríacos”.  De acuerdo con el trabajo de investigación, el 86% de estas personas confía en la información de salud obtenida en páginas de Internet. Cree en ellas.

Otra encuesta realizada en España -por la empresa Ogilvy y el buscador Google en los consultantes de salud por Internet- arrojó algunos resultados que llaman la atención: señala que el 20% de los entrevistados aseguró que cambiaría la medicación prescrita por su médico si una página Web se lo recomienda.  Definitivamente Internet ha revolucionado la relación médico-paciente.

Un problema de salud pública

Cómo médico en ejercicio, no cuestiono la búsqueda de información de salud por Internet, yo incluso la recomiendo como instrumento para la educación en salud, pilar fundamental en la prevención y fomento de la misma, pero al mismo tiempo siento la responsabilidad de alertar sobre los riesgos de la automedicación inducida por algunos sitios de la Red y sobre la venta indiscriminada de medicamentos por Internet sin la debida garantía de origen, muchos de ellos falsificados.

La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó esta realidad (tratamientos y venta de medicamentos por la Web) como un problema de salud pública por el peligro que representa para las personas.

¿Qué papel debemos cumplir los médicos frente a esta realidad? Nuestra responsabilidad debe estar centrada en orientar a los pacientes en esa búsqueda de temas de salud en la Web y ofrecerles algunas herramientas para que visite sitios confiables. Es importante señalar la ausencia de controles de calidad de la información de muchas páginas.

El conocimiento es fundamental para el cuidado de la salud y teniendo el cuidado de no convertirnos en “cibercondríacos”, tenemos la responsabilidad -con nosotros mismos- de informarnos adecuadamente; por eso debemos tener mucho cuidado con la fuente que escogemos en Internet, porque cualquier persona puede publicar información sin control ni supervisión.

Es importante buscar –y contrastar-  distintas opiniones en relación con la información obtenida,  bien con un médico o en la misma Red, verificando al autor de la nota, su hoja de vida,  si está basada en estudios científicos y si los mismos fueron hechos por instituciones serias.

Para que una información médica sea confiable debe estar avalada por profesionales capacitados y reconocidos del área, y sustentada, además, por evidencias científicas.  Ya sabemos que en Internet no todo lo que brilla es oro.

Acerca de Dr. Carlos Basanta

Médico cirujano egresado de la Universidad de Oriente (1989). Magíster Scienciarum en Salud Pública, egresado de la Universidad de Oriente (1992). Coordinador del proyecto CAREMTC del Instituto de Salud Pública, estado Bolívar, que incluye los programas sanitarios de prevención y control de enfermedades cardiovasculares, renales, metabólicas, tabaco y cáncer. Profesor y tutor de postgrado en la Universidad de Oriente, núcleo Bolívar. Columnista de salud en medios de comunicación.

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