Home | Bitácora del día | ¿Qué es el síndrome de visión informática?

¿Qué es el síndrome de visión informática?

La penetración de las nuevas tecnologías nos somete a una sobreexposición a diversos tipos de pantallas que genera trastornos a la visión. Descubra si posee este mal que aqueja a la sociedad moderna y qué puede hacer para atenuar sus síntomas / Por Pilar Nano

Ante la velocidad de los avances tecnológicos, cada vez son más las consultas y la preocupación por la cantidad de horas de exposición ante diferentes tipos de pantallas. ¿Cuál es el tiempo máximo aconsejable sin dañar la salud visual? Además, la computadora, la televisión, los smartphones y las tablets exigen hoy en día que el paciente reeduque su postura y sus hábitos visuales para no perjudicar su salud general.

Este tema afecta tanto a niños (en cuyo caso puede no solo afectar la salud visual, sino también psíquica y su forma de relacionarse) como a adultos, tras sus extensos horarios de trabajo en contacto con la computadora, tablets y smartphones.

Recientemente surgió el concepto del “síndrome de visión informática” (computer visual syndrome) como consecuencia de la exposición prolongada a pantallas luminosas a una distancia reducida, que causa síntomas como: visión borrosa, fatiga e irritación ocular, dolor de cuello, sensibilidad a luz, sequedad, visión doble, mareos y cefaleas.

Datos del Instituto Nacional de Salud y Seguridad Laboral de los Estados Unidos informan que cerca del 90% de las personas que usan computadoras durante tres ó más horas pueden desarrollar este síndrome.

En el caso de los niños, varios consensos científicos entre neurólogos, oftalmólogos y pediatras determinaron que no se les debe permitir permanecer más de dos horas al día al frente de este tipo de pantallas. Inclusive la recomendación de la Academia Americana de Pediatría es que los menores de dos años no deben permanecer frente al televisor en ningún momento.

Las consecuencias sobre el desarrollo psíquico y de conducta, postural, alteración de hábitos y ritmos circadianos -que constituyen el reloj biológico humano, regulando sus funciones fisiológicas- y sobre su visión son graves en los menores de 5 años. Muchas veces se cree que un niño posee problemas de aprendizaje, cuando en realidad el motivo puede radicar en algún problema en su visión. Un niño que no ve bien, no aprende bien.

En el caso de los adultos, las repercusiones pueden ser las mismas ya que las horas de exposición son mayores. Por ello, existe una serie de recomendaciones que pueden seguirse y que ayudan a paliar los síntomas de este síndrome:

  • Descanso: si existen tareas que requieran el uso de la computadora, debe descansar luego de cada hora de uso. Basta con cerrar los ojos durante un minuto, para luego poder retomar la tarea con normalidad.
  • Distancia: también es importante la distancia que se mantenga respecto de estas pantallas. En el caso de la televisión, la distancia prudencial es de 2 metros. En cuanto a computadoras, celulares, tablets y otros dispositivos móviles, lo ideal es mantenerse distante al menos 60 centímetros y colocando la parte superior de la pantalla al mismo nivel que nuestros ojos.
  • Humedad ocular: conservar la humedad ocular de sus ojos es muy importante. Esto se logra mediante el pestañeo forzado (especialmente cuando permanecen mucho tiempo frente a la computadora, donde no hay agentes externos que lo provoquen) o mediante el uso de lágrimas artificiales. Esta comprobado que cuando miramos una pantalla pestañeamos un 30% menos, lo que provoca que el ojo se irrite mayor facilidad.
  • Iluminación: se recomienda ubicar las lámparas estratégicamente para que iluminen los objetos en los cuáles enfocan la vista y no de frente a los ojos. También se sugiere utilizar lámparas blancas o de colores cálidos y evitar el uso de focos transparentes.

Siguiendo estos “tips” -que en poco tiempo logran convertirse en saludables hábitos-  podemos minimizar los efectos que produce el síndrome de visión informática, mal que aqueja a la sociedad actual.

Acerca de Pilar Nano

Médico Oftalmólogo, egresada de la Universidad Austral de Argentina. Realizó el Curso superior “Especialista en Oftalmología” de la Universidad del Salvador de Argentina. Es Fellowship en CORNEA del Bascom Palmer Eye Institute, Florida, Estados Unidos y Fellowship en CATARATA del Manhattan Eye and Ear Infirmiary, New York, Estados Unidos. Actualmente es Coordinadora de Investigación del Instituto de Ojos Dr. Hugo Daniel Nano en Argentina.

Deje su comentario

Venezuela Colombia USA