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¿Cuál es el criterio para el uso de fármacos en embarazadas?

La Food and Drug Administration de EEUU (FDA) clasifica en cinco clases, de mayor a menor seguridad, la valoración de los riesgos según los efectos de los medicamentos

Durante la gestación, es importante conocer las consecuencias que genera en el feto la mayoría de los medicamentos. Los fármacos pueden ser contraproducentes en esta etapa de la vida y  producir diferentes efectos indeseables sobre el feto.

Un ejemplo son las malformaciones (efectos teratogénicos) que pueden ser anatómicas o bioquímicas, que quizás no sean detectables a simple vista. Las mutaciones y alteraciones cromosómicas son algunos de ellos. Estos afectan la calidad de vida e incluso la capacidad del desarrollo intelectual.

Hay consecuencias directas sobre el feto del fármaco o sus metabolitos o bien indirectos que actúan sobre la madre  disminuyendo los aportes que el feto necesita para desarrollarse sanamente.

El efecto teratógeno de un fármaco no es fácil de identificar de modo que en principio hay que pensar que todo medicamento lo posee y evitar recetar a toda embarazada. Es probable que estos efectos se desaten con múltiples factores y ciertas individualidades.

La identificación de estos riesgos no es fácil, sólo hay datos de antecedentes de malformaciones por:

  • Tabaquismo
  • Consumo de alcohol y drogas
  • Uso de algún medicamento durante el embarazo

Los cambios fisiológicos que se producen en el embarazo generalmente alteran la respuesta a los fármacos. Se estudian en forma permanente pero no son conocidos ya que los estudios farmacocinéticos o farmacodinámicos excluyen a embarazadas.

En el cuerpo de la fecundada se producen cambios gradualmente que se intensifican en el tercer trimestre y esto altera la respuesta a los fármacos.

¿Cuál es el criterio para el uso de fármacos en embarazadas?

Es necesaria la valoración del riesgo de los efectos teratogénicos. Según la Food and Drug Administration de EEUU (FDA) se los clasifica en cinco clases de mayor a menor seguridad:

  • Clase A: No presentan riesgos en el primer trimestre ni en el tercero. Cuando es necesario se pueden administrar.
  • Clase B: No se presentan riesgos en el primer trimestre o en el tercero pero sí en animales y no hay estudios suficientes de modo que sólo se deben administrar cuando sea  necesario.
  • Clase C: No existen estudios en mujeres. En animales los estudios indican riesgo. Sólo se deben usar cuando el beneficio supera al riesgo.
  • Clase D: Hay riesgo para el feto pero es necesario usarlo por los beneficios sobre la embarazada. Hay que evaluar costo beneficio.
  • Clase X: Hay riesgo para el feto y la embarazada, no deben usarse y deberán ser reemplazos por otros medicamentos.

Consideraciones generales:

  • No prescribir medicamentos si no es estrictamente necesario.
  • Evitar fármacos recién comercializados.
  • Utilizar dosis pequeñas.
  • Tener en cuenta que el feto no posee las mismas características de la madre.
  • En el caso de tener que usarlos elegir fármacos conocidos y seguros.
  • Realizar campañas para evitar la automedicación.

Bitácora Médica

Fuente: Agencia Cyta, Programa de Divulgación Científica y Técnica del Instituto Leloir

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