Fractura por estrés: el tratamiento principal es evitar el dolor

marzo 18, 2010

Cuando el dolor fruto de la actividad física no pasa en cuestión de un par de días, el motivo puede ser una fractura por estrés. Éstas no quiebran por completo el hueso, sino que generalmente consisten en una o dos fisuras en la superficie externa del hueso que, a menudo, guardan relación con un aumento abrupto en la intensidad o cantidad de actividad física. 

Lo más común es que una fractura por fatiga ocurra en aquellos huesos de la parte media del pie sobre los que se recarga el peso del cuerpo (metatarsianos) y en los huesos de la porción inferior de la pierna (tibia y peroné).

En las personas mayores, el debilitamiento de los huesos debido a la osteoporosis puede contribuir a otro tipo de fractura por estrés, conocida como fractura por insuficiencia.  En lugar de una fisura ocurrida por aumentar abruptamente la actividad física, el hueso se fisura por levantar las bolsas del mercado o ante cualquier quehacer cotidiano.  El sitio donde comúnmente ocurren las fracturas por insuficiencia en la personas mayores es en la pelvis.

Sea cual sea la causa, las primeras señales de una fractura por estrés generalmente son sutiles.  Al principio, el dolor de la fractura por estrés apenas podría ser notorio y normalmente se presenta al ponerse de pie o realizar alguna actividad física, pero desaparece con el reposo.  Sin tratamiento, el dolor al realizar alguna actividad podría seguir aumentando con el tiempo y hasta continuar en reposo.

Las radiografías normales, por lo general, no revelan fracturas por estrés sino hasta después de transcurridas varias semanas desde la aparición del dolor.  Por lo tanto, para confirmar el diagnóstico serían útiles las imágenes avanzadas, como las exploraciones por tomografía computarizada (TC) o las imágenes de resonancia magnética (IRM).

Con tratamiento, muchas fracturas por estrés sanan en cuestión de uno o dos meses.  La táctica principal para el tratamiento es evitar el dolor, porque eso indica que hay movimiento en el borde de la línea de la fractura y ésta no puede fusionarse ni cicatrizar mientras los bordes se sacudan.

Las tácticas para necesariamente evitar el dolor varían enormemente de una persona a otra.  Algunos pueden caminar sin sentir dolor, pese a la fractura por estrés; pero otros podrían necesitar que se retire todo peso del hueso lesionado, ya sea recurriendo a muletas, yeso, bota de apoyo o silla de ruedas. 

Los pacientes normalmente pueden aumentar poco a poco la cantidad de peso que recargan sobre la extremidad después de tres a cuatro semanas.  Otras tácticas de tratamiento son tomar acetaminofén cuando se presenta el dolor en reposo y aplicar hielo varias veces al día para aliviar la hinchazón y el dolor.  Rara vez se requiere una cirugía para estabilizar una fractura por estrés.

Fuente: Mayo Clinic Health Letter

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