Una mirada al Día Mundial Contra el Cáncer

febrero 5, 2010

Por Hermes Garbán1 y Diana Márquez-Garbán2­­­­

De acuerdo con la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año 12.4 millones de personas son diagnosticadas con cáncer y 7.6 millones mueren de esta enfermedad. Las muertes por cáncer superan aquellas causadas por SIDA, malaria y tuberculosis combinadas.

El 4 de Febrero celebramos el Día Mundial Contra el Cáncer. Fecha propuesta por la OMS y la UICC, cuyos objetivos propuestos para el año 2010 están basados en difundir el mensaje “El cáncer también se puede prevenir”. Casi 40% de los cánceres son potencialmente prevenibles. Mucho del incremento en el número de casos diagnosticados o de las muertes debidas a cáncer pudieran disminuir sólo por la aplicación de estrategias de prevención basadas en evidencias científicamente establecidas.

Muchas de esas medidas que pueden reducir el número de personas afectadas por cierto tipo de cáncer son tan sencillas como cesar de fumar tabaco y evitar la exposición secundaria al mismo, limitar el consumo de bebidas alcohólicas. Así como evitar la exposición excesiva al sol, mantener un peso adecuado a través del consumo saludable de alimentos y ejercicio físico regular y la protección en contra de agentes infecciosos asociados a cáncer, entre otros.

Todas estas evidencias y estrategias de prevención del cáncer han sido establecidas gracias al apoyo y ejecución de programas de investigación científica. En los últimos años hemos logrado incrementar nuestra capacidad de hacer el diagnóstico temprano de muchos tipos de cáncer al desarrollar herramientas diagnósticas más sensibles y específicas que hacen posible una intervención temprana y prevenir o detener el proceso de la enfermedad. También se han desarrollado extensos estudios donde se establecieron principios y factores de riesgo que incrementan la posibilidad de padecer cáncer que han permitido identificar e implementar medidas al respecto.

Mientras la población en general tiene más acceso a esta información, mayor son las posibilidades de prevenir el desarrollo de cáncer. Reducir la diferencia en el acceso a la información en las distintas poblaciones del mundo, nos permitirá reducir las diferencias en distribución desigual en la incidencia de cáncer donde las regiones más pobres son las más afectadas. Esto se logra al identificar los elementos que aumentan la probabilidad de padecer cáncer, tales como agentes ambientales, físicos y biológicos, contaminantes químicos, riesgos ocupacionales y factores asociados al estilo de vida.

Otro de los aspectos importantes donde la investigación científica y los estudios poblacionales han sido determinantes al fijar de factores que potencialmente disminuirían el riesgo del desarrollo de cáncer es en la definición de poblaciones específicas susceptibles a la enfermedad y de los elementos asociados a la misma. Un énfasis particular se ha establecido como parte de estos programas en la identificación de agentes infecciosos relacionados con cáncer. Estrategias preventivas contra esta enfermedad han podido ser implementadas al identificar dichos factores infecciosos y el control de la exposición a los mismos. Incluso, se han podido desarrollar algunas medidas preventivas como el desarrollo de vacunas en contra de esos agentes infecciosos.

Actualmente, nuestro entendimiento de los procesos biológicos a nivel molecular nos ha permitido no sólo determinar los factores de riesgo genéticos y la susceptibilidad al desarrollo de la enfermedad oncológica, sino también la posibilidad de intervenir de manera preventiva beneficiando la salud pública e involucrando científicos y equipos multidisciplinarios con hipótesis de trabajo derivadas de los estudios poblacionales. Hoy en día se están desarrollando nuevas herramientas preventivas que van mucho más allá del proceso terapéutico, como ciertas vacunas protectoras contra el cáncer que no están asociadas a agentes infecciosos.

El objetivo en general es reducir las discrepancias en la prevención del cáncer que se observan en el mundo a través del incremento de las actividades de investigación fundamentadas en poblaciones específicas y promoviendo la difusión del conocimiento adquirido utilizando herramientas educativas efectivas. La colocación de recursos en poblaciones específicas atendiendo sus necesidades individuales rendirán muchos más frutos efectivos en la prevención del cáncer en esas mismas poblaciones. Todo esto tiene que ser pensado en el marco del establecimiento de estrategias multidisciplinarias donde se integren desde el conocimiento básico hasta la clara y comprometida acción de los individuos. El cáncer también se puede prevenir.

1 Hermes J. Garbán, M.D., Ph.D. Profesor de Medicina en la Escuela de Medicina “David Geffen” de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA). Investigador Principal en el Instituto de Investigación LA BioMed del Centro Médico de Harbor-UCLA. Especialista en el área de Inmunología Molecular y Desarrollo de Vacunas.

2 Diana C. Márquez-Garbán, M.D. ­­Investigador Asociado del Centro Integral de Estudios del Cancer (Jonsson Comprehensive  Cancer Center) en la Escuela de Medicina “David Geffen” de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA). Miembro Asociado/Profesor del Programa de Oncología Integrativa en UCLA. Especialista en Oncología Molecular y Transducción de Señales Asociadas a Receptores Esteroideos.

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