¿Por qué ocurre el efecto rebote luego de una dieta?
Febrero 8, 2010
La guerra contra la obesidad, ahora, no se limita a pequeñas batallas cotidianas que traten de equilibrar calorÃas ingeridas contra gasto de energÃa. Un grupo de cientÃficos de Holanda está estudiando nuevas formas de dar pelear contra la gordura pero a nivel celular,
y analizan cómo las dietas restringidas en calorÃas afectan la expresión de los genes en las células grasas (adipositos). Dicen ellos haber obtenido resultados que podrÃan servir para evitar el efecto rebote, es decir el rápido aumento de peso que (con frecuencia) se presenta al terminar un régimen.
Los profesionales de la Escuela para la Nutrición, ToxicologÃa y Metabolismo NUTRIM, de la Universidad de Maastricht, están aplicando el enfoque proteómico (proteómica). Esta técnica se basa en el análisis del de la totalidad de las proteÃnas sintetizadas en una célula en un momento dado (el protema). Al analizar la presencia de estos compuestos se puede medir la actividad de los genes, ya que estos se expresan cuando la célula produce proteÃnas a partir de ellos.
En la investigación publicada en el Journal of Proteome Research ( Revista de Investigación Proteómica), el equipo holandés observó que una dieta muy baja en calorÃas, con la consiguiente reducción del peso, modifica el proteoma de las células grasas, un factor que indica cambios en la expresión de los genes.
En una entrevista con Neomundo.com.ar, el jefe de investigadores del grupo, Edwin Mariman, explicó que generalmente se considera que la causa del efecto rebote es fisiológica o tiene que ver con la conducta de la gente. Sin embargo, nuestros resultados indican que podrÃa haber un mecanismo a nivel celular para este fenómeno. Cuando las personas pierden peso, los adipositos entran en un estado de stress que hace que se vuelvan a llenar de grasa lo antes posible. Sospechamos que incluso podrÃan enviar señales al cerebro para aumentar la ingesta de comida, explicó.
Por ese motivo, Mariman considera que conocer más a fondo este mecanismo de stress celular y buscar maneras de modificarlo podrÃa convertirse en un enfoque muy novedoso para ayudar, en el futuro, a que las personas puedan mantener su peso.
Los adipositos bajo la lupa
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores trabajaron con voluntarios hombres y mujeres de entre 30 y 60 años, que tenÃan sobrepeso u obesidad. Durante cinco semanas, los voluntarios realizaron una dieta muy baja en calorÃas (solo consumÃan 500 calorÃas al dÃa), y en las siguientes tres semanas siguieron un régimen de mantenimiento. En este perÃodo bajaron un promedio de 9,5 kilogramos.
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Luego, los cientÃficos tomaron dos biopsias de tejido adiposo extraÃdo del abdomen, una al comenzar la dieta y otra al concluir, y extrajeron las proteÃnas. Medimos la concentración de la mayor cantidad de proteÃnas posibles en el tejido adiposo. Las biopsias incluyen diversos tipos de células, pero ajustamos nuestro método de trabajo para analizar especÃficamente las proteÃnas de los adipositos, dijo Mariman.
En su artÃculo, Mariman y su equipo que al volver a una dieta normal, se observaron diferencias en las proteÃnas, un hecho que reflejó cambios en el nivel de la expresión genética. En ese sentido, Mariman aclaró que las modificaciones registradas dan información sobre las variaciones en los procesos vitales de la célula. De esta manera averiguamos qué procesos fueron relevantes en ese perÃodo de tiempo para que los adipositos cumplieran sus funciones, agregó.
Mariman advirtió que todavÃa se requieren más estudios para que los actuales tratamientos para la obesidad puedan incorporar los nuevos conocimientos sobre la expresión genética y el proteoma de los adipositos. La buena noticia es que ahora tenemos un patrón que guÃa nuestras investigaciones. Además, las proteÃnas identificadas nos condujeron a los genes que las producen. En el futuro, buscaremos las variaciones genéticas en aquellos genes que explican las diferencias individuales con respecto a las posibilidades de tener éxito o no en mantener el peso tras haber perdido varios kilos, concluyó.
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