Desorden, caprichos y deshidratación amenazan la nutrición infantil en verano
Junio 22, 2009
Desorden horario en las comidas, “caprichos” y deshidratación constituyen los grandes riesgos de la alimentación de los niños en verano, ha advertido hoy Rosa MarÃa Ortega, catedrática de Nutrición y experta del Comité CientÃfico del Foro Interalimentario.
Ante las vacaciones escolares, la doctora ha recomendado a los padres no descuidar este aspecto, porque los menores están en una edad delicada de crecimiento y en la que se establecen los hábitos alimentarios.
De hecho, ha esgrimido que el periodo vacacional es una oportunidad para dedicar más tiempo a mejorar sus costumbres, enseñándoles a disfrutar de nuevos alimentos y animándoles a realizar más actividad fÃsica.
Los expertos consideran que la dieta, también en verano, debe estar compuesta por tres comidas principales, complementada con dos ingestas adicionales más ligeras, a media mañana y a media tarde.
Igual que en el curso escolar, es necesario vigilar que el niño realice un desayuno correcto, cambiando algo el horario, pero sin que se pierda la organización de las comidas.
El picoteo constante entre horas debe ser evitado, ha alegado Ortega, y, como en el resto del año, el consumo de grasas, dulces, golosinas y “snacks” debe ser moderado.
El tentempié para la playa o para después de la cena, cuando pasa mucho tiempo antes de que el niño se vaya a dormir, debe complementar los alimentos consumidos durante el dÃa con alguna pieza de fruta, yogur o vaso de leche, sin caer en soluciones de complacencia con aporte energético innecesario y escaso valor nutricional.
La doctora ha recordado que los niños necesitan cantidades superiores de nutrientes que el adulto, pero en un contenido calórico inferior.
Su dieta debe ser más cuidada que la de los mayores, pues los desequilibrios surgen con más facilidad, las repercusiones son más graves en ellos y, en ocasiones, pueden ser irreversibles.
Ortega ha apuntado que durante el verano es importante mantener una alimentación variada y equilibrada, y ha recomendado que los menús se adapten a los alimentos propios de la estación, ya que aportarán a los niños gran cantidad de vitaminas y minerales.
Ha comentado que es frecuente que tomen pocos cereales, por lo que ha apostado por el consumo de pan en las comidas o entre horas, incluyendo en el almuerzo pasta o arroz.
Otro error muy extendido es el escaso consumo de verduras, puesto que los menores deben tomar cinco raciones por dÃa en las que también se incluyen las frutas.
La experta ha abundado en que el verano es una época muy apropiada para tomar frutas y verduras preparadas de mil maneras o mezcladas, y ha apostillado que tampoco pueden faltar los lácteos, que deben consumirse de dos a tres veces al dÃa.
Para el grupo de las carnes/pescados/huevos, se aconseja un consumo de dos a tres veces por dÃa. En el caso de los niños, ha recomendado que tomen carne de cuatro a siete veces por semana.
Este alimento ayuda a conseguir una buena situación en hierro en los pequeños, que presentan con cierta frecuencia situaciones carenciales, especialmente las niñas al llegar a la adolescencia.
Ortega ha comentado que al ser alimentos bien aceptados pueden ayudar a introducir otros con menos éxito entre la población infantil, como las verduras en forma de guarnición.
Desde el Foro Interalimentario se alerta también del gran riesgo de deshidratación de la población infantil en el periodo estival, que puede evitarse con abundante cantidad de lÃquidos, sin esperar a que los niños tengan sensación de sed.
EFE


