Antonio Lauro
Octubre 27, 2008
En la tranquila Ciudad Bolívar, capital del Estado Bolívar, en plena zona de Guayana, al sur de Venezuela, nació el 3 de agosto de 1917 el hijo de un matrimonio constituido por un barbero y músico italiano y una madre, también italiana, al cual bautizaron con el nombre de Antonio. Lamentablemente el progenitor falleció cuando el niño apenas contaba cinco años; años más tarde la familia se trasladó a Caracas. El joven se inclinó tempranamente por la música y para educarse correctamente se inscribió en la Academia de Música y Declamación (hoy Escuela Superior de Música “José Ángel Lamas”), cuya primera promoción de compositores se produjo en 1944. En dicha institución tuvo como profesores a figuras de la talla de Salvador Llamozas, Evencio Castellanos, Juan Bautista Plaza y Vicente Emilio Sojo –docente y director de dicho centro de estudios- entre otros; el destacado profesor Raúl Borges fue su maestro de guitarra en el período 1934-38. Tras varios años de estudios, en 1947 Antonio Lauro obtuvo el grado de maestro compositor.

Lauro formó parte –en la sección de barítonos- del Orfeón Lamas, agrupación coral que el maestro Vicente Emilio Sojo fundara en 1928 y dirigiera durante varios años; también estuvo vinculado a la Orquesta Sinfónica Venezuela -otra joya salida, en 1930, de las manos del eximio maestro Sojo- y de cual Lauro fue director presidente. Esa excelente base académica, junto a una profunda adhesión a la música, llevó a Antonio Lauro a erigirse como un docente excepcional en el campo coral venezolano, fundando y dirigiendo diversos conjuntos corales en diferentes instituciones de educación media como, por ejemplo, la Normal Gran Colombia y los liceos Aplicación, Fermín Toro y Luis Razetti, así como también en algunas unidades de educación primaria.
Para costear sus estudios el joven guayanés actuaba como guitarrista acompañante en algunos programas de la Broadcasting Caracas (hoy Radio Caracas Radio), decana de la radiodifusión venezolana, fundada por el pionero de la radiodifusión venezolana, Edgar J. Anzola, en diciembre de 1931 y de la cual fue también director. En 1935 Lauro creó y formó parte de un trío musical denominado Los Cantores del Trópico en el que sobresalió como compositor y arreglista, especialmente de piezas para guitarra; en esta noble tarea difusora de la música venezolana y latinoamericana le acompañaron el reconocido cantor Marco Tulio Maristani y el distinguido compositor y guitarrista Manuel Enrique Pérez Díaz.

Lauro dirigió el Coro de Madrigalistas de Venezuela, excelente agrupación que en dos años de vida alcanzó más de 300 obras del repertorio universal. También el incansable maestro Lauro dirigió el Trío Raúl Borges, prestigioso conjunto en el cual compartió difícil repertorio clásico con los guitarristas Flaminia Montenegro De Sola y Antonio Ochoa; éste fue su mejor homenaje y prueba de gratitud a su gran maestro.
Junto al campo docente, Lauro asumió importantes labores gremialistas ocupando los cargos de secretario general del Sindicato de Compositores (SIPAC); delegado de Cultura de la Asociación Musical; secretario de trabajo y reclamos del Sindicato de Músicos y en varias oportunidades llegó a ser presidente de la Asociación Venezolana de Autores y Compositores.
Durante los años de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1948-58) sus vínculos con altos dirigentes del partido Acción Democrática le valieron cárcel y exilio, años duros que dieron como producto excelentes e imperecederas obras que representaron la expresión de su venezolanidad. Como compositor él perteneció a la escuela nacionalista, al igual que sus maestros Sojo y Plaza y sus compañeros de generación Ángel Sauce, Antonio Estévez y Evencio Castellanos, entre otros.
Sus primeras obras se concentraron en la guitarra y especialmente en los valses venezolanos a los cuales les imprimió una métrica distinta al incorporarle al ritmo clásico de ¾ el de 6/8 que lo han convertido en el músico venezolano más universal; el admirado guitarrista australiano-británico John Williams lo llamó “El Strauss de la guitarra”. Además de compositor, Lauro se distinguió también como un excelente intérprete de la guitarra, pero su popularidad y brillo universal aumentó, sin duda, por la incorporación de obras suyas en los programas de tres eximios maestros del instrumento: el español Andrés Segovia (1893-1987), el ya mencionado John Williams (nacido en 1941) y el venezolano Alirio Díaz, quien fue gran amigo del compositor y quien fue, en 1980, el solista de la primera grabación en estudio de su Concierto para guitarra y orquesta con la Orquesta Sinfónica Venezuela bajo la dirección del compatriota Felipe Izcaray cuyo padre, Eduardo Izcaray, había sido uno de los fundadores del Orfeón Lamas y amigo de Lauro en sus años de juventud.
Alirio Díaz se expresó en estos términos de su admirado amigo y compositor: “Lauro llegó a ser un músico totalmente completo. Con mucha facilidad pasaba del aspecto erudito del guitarrista clásico, a tocar cuatro, simplemente, a cantar canciones populares o a dirigir orfeones infantiles”.
Durante su vida Lauro recibió numerosos reconocimientos: Hijo Ilustre de Ciudad Bolívar (1977); Premio Casa de las Américas (Cuba, 1978); Premio Nacional de Música (Venezuela, 1985); Premio Vicente Emilio Sojo en sus ediciones de 1948 (Poema Sinfónico “Cantaclaro”), 1955 (Suite Sinfónica “Giros Negroides”) y 1956 (Concierto para Guitarra y Orquesta); Premio del Concurso Anual de Música 1947 (Cuarteto de Cuerdas “Leonardo”, dedicado a su hijo), 1948 (Pavana al Estilo de los Vihuelistas); y 1949 (Canción y Bolera al Estilo Criollo, de la Suite Venezolana para Piano). En su memoria se ha creado un Concurso Bienal Nacional de Guitarra “Antonio Lauro”.
La indudable huella de maestro de Antonio Lauro es fácil percibirla a través de admiradores y alumnos: el guitarrista Luis Zea –quien tomó clases con él durante cinco años- compuso, a raíz de su muerte en Caracas, el 18 de abril de 1986, el Vals Elegíaco; Zea, como José Luis Presa y Armando Cisneros, dan cuenta de la “misteriosa atemporalidad” que se adueñaba de profesor y alumnos una vez que iniciaban las clases a tal punto que, a veces, los sorprendía la madrugada. El respetado cuatrista y compositor guayanés Hernán Gamboa -uno de los fundadores del afamado conjunto Serenata Guayanesa y gran admirador del maestro- compuso en su honor el vals Don Antonio, alcanzando el honor de que el propio compositor lo acompañara en su grabación.
Algunos autores han escrito sobre su obra: Alejandro Bruzual publicó “Antonio Lauro, un músico total”; en un segmento de esta biografía se menciona que el propio compositor recordaba cómo, mientras andaba de gira por Ecuador, se le ocurrió una noche, en el hotel, el germen de una melodía que anotó cuidadosamente y que, con el correr de los días, fue madurando hasta convertirla en el valse Natalia (también conocido como Valse Criollo y Valse No. 3) que constituye, sin duda, su obra de mayor difusión y que Alirio Díaz fue uno de los primeros en interpretarla y darla a conocer en el mundo entero.
El músico y periodista Ivo Hernández publicó a finales de 2007 un relato de vida de Lauro para la Biblioteca Venezolana de El Nacional y el Banco del Caribe; en él afirma que “cada cinco minutos suena una obra de Lauro en el mundo”. Para esta publicación la viuda del maestro, María Luisa Contreras y sus hijos Natalia, Leonardo y Luis Augusto ofrecieron sus testimonios sobre este austero y genial venezolano cuya obra enaltece al país sobre otras banalidades pasajeras. Lamentablemente, la viuda no pudo disfrutar de la lectura del libro por haber fallecido un poco antes.
La sucesión de algunas de las obras del maestro Lauro según tipo y años de su creación puede dar una aproximación al nacimiento y progresión de su genio en la composición:
OBRAS PARA GUITARRA:
Valses:
-Morenita (1930); Petronila (1936); Andreína (1938); Tatiana (1939); El Marabino (1940); Natalia (1940-42, dedicado a su hija); Yacambú (1955); La Gatica (1955); Angostura (1963-65); Carora (1963-65, dedicado a Alirio Díaz); María Luisa (1963-65, dedicado a su esposa); El Niño (1971); Momoti (1975); María Carolina (1983) y El Negrito (1984).
b)Merengue (1940); Canciones Infantiles y Fuga a Dos Voces (1945); Pavana al Estilo de los Vihuelistas (1948); Suite Venezolana (Preludio, Danza Negra, Canción y Vals, 1952); Sonata (1952); Variaciones sobre una Canción Infantil (1967); Seis por Derecho al Estilo del Arpa Llanera (1967).
MÚSICA DE CAMARA:
Morenita (joropo para tres voces y guitarra, 1939); Cuarteto de cuerdas “Leonardo” (1946); El cucarachero (joropo para canto y piano, 1947); Quinteto (para instrumentos de viento, 1956); Pavana y Fantasía (para guitarra y clavecín, 1977); Trece Canciones (para barítono y órgano; algunas con guitarra, 1960-61); Madrigales (para coro a capella: Occidente, 1944; Crespuscular, 1944; Sembrador, 1948; Endecha, 1954; Allá va un encobijao, 1945; El Arreo); Marisela (para arpa, 1949).
OBRAS PARA PIANO:
Suite Venezolana (Registro, 1950; Bolera, 1949; Canción, 1949 y Valse, 1946); Natalia (valse venezolano en do menor; versión posterior a la de guitarra).
OBRAS PARA ORQUESTA:
Cantaclaro (poema sinfónico con solistas y coro, 1948; inspirado en la obra homónima del escritor venezolano Rómulo Gallegos); Misterio de Navidad (con coro, narrador y solistas, 1952); Giros Negroides (suite sinfónica, 1955); Concierto para guitarra y orquesta (1956).
EAP/Octubre 2008
Agradecimiento: el autor deja constancia de su agradecimiento a Natalia, hija del maestro Lauro, por haber compartido recuerdos familiares y musicales, así como fechas de algunas de las composiciones.




Desde City Bell , La Plata , Argentina
Un saludo para Bitacora Medica y en especial a la colaboracion de Elias Anzola
.Agradecido de conocer detalles cientificos medicos y de artistas y sus contribuciones
un abrazo
Jose M. Paganini MD
Muy agradecida a Francisco Kerdel Vegas y a Elias Anzola-P?rez por haber insertado en la p?gina Bit?cora M?dica la biograf?a de mi padre Antonio Lauro, en la secci?n Personajes y por haber insertado, adem?s, el vals Natalia y un combo de videos con m?sica de mi pap
hola natalia, me llamo jose milano, quisiera poder comunicarme contigo pues deseo hacer una sembalnza de tu padre, te dejo mi correo para ver si en algun momento me puedes escribir, jamilg5@hotmail.com
de ante mano gracias.
Hola,
me interesa mucho la obra del maestro Lauro, en particular sus piezas para clavecin y guitarra: ” Pavana y Fantasia “, pero parece imposible conseguirlas me gustaria saber si es posible comprarlas en algun lugar.
por si alguien sabe algo les dejo mi correo: orfeus_user@hotmail.com
Gracias de antemano y saludos desde Mexico!