OBTIENEN UN CORAZON LATENTE A PARTIR DE CELULAS MADRE
enero 23, 2008
Una novedosa tecnología genética podría facilitar la producción en serie de órganos humanos, salvando millones de vidas, mientras una controvertida decisión de la FDA permite finalmente la venta libre de alimentos de mamíferos clonados.
Dos noticias acapararon la atención de la comunidad científica en las últimas semanas. La primera se relaciona con un logro científico de primer orden, cuando un equipo de investigadores de la Universidad de Minnesota logró “fabricar” en una semana un corazón funcional de rata, inyectando células madre en un caldo de tejido cardíaco, El experimento fue repetido con éxito ocho veces, de modo que ya existe cierta confiabilidad en la técnica. No hay duda que el trascendental experimento abre el camino a la producción en serie de órganos de seres humanos para transplantes.
La líder del grupo es la Dra. Doris Taylor, Director del Centro para Reparación Cardiovascular de dicha universidad estadounidense, quien confía en que su trabajo puede ayudar a salvar miles de vidas de enfermos que necesitan transplante de corazón, en vista de la crónica escasez de donantes. De hecho, sólo en EEUU unas 50 mil personas mueren cada daño por falta de corazones donados por gente que fallece. La Dra. Taylor ha insistido en este campo ya que las células del tejido cardíaco no se reproducen como las de otros tejidos, dificultando la reparación del vital órgano.
Pronto: corazones humanos en abundancia
Los investigadores empezaron con un corazón de una rata muerta
y lo trataron con un solvente especial para disolver todos los tejidos del órgano. El resultado fue una masa gelatinosa a la cual se le inyectó nuevas células madre de ratas recién nacidas. En apenas una semana apareció un nuevo corazón que –con un simple estímulo eléctrico– empezó a latir y bombear la sangre que se le suministraba. Aunque un corazón de una rata no puede ayudar a los humanos, el de un cerdo es muy similar y podría transplantarse para que haga el mismo trabajo de bombeo. De ahí que el próximo objetivo de la Dra. Taylor es de repetir el experimento con el corazón de cerdo para reproducirlo a partir de caldo cardíaco y células madre.
Eventualmente experimentarán con corazones humanos, tomando el órgano de un cadáver, disolviéndolo e inyectándole células madre de cualquier persona, que ahora pueden derivarse de la piel humana gracias a ciertos desarrollos recientes. Ya que estas células podrán retirarse de la piel del mismo enfermo cardíaco, se elimina la necesidad de utilizar drogas inmunosupresoras para evitar el rechazo del órgano, lo cual representa un notable avance en el campo de transplantes.
Entusiasmo entre científicos
Dentro de la comunidad científica hay mucho entusiasmo con el novedoso y sencillo procedimiento usado en Minnesota, pues nadie duda que en cuestión de años la tecnología médica será capaz de crear nuevos hígados, riñones o pulmones –entre otros órganos– ayudando así a salvar millones de vidas en todo el mundo. La Dra. Taylor afirma que sólo ha ayudado a imitar a la ciencia-ficción, ya que en múltiples novelas se había previsto algo similar, empezando por las del Dr. Frankenstein, que retornó a la vida a un muerto.
El importante trabajo, realizado bajo la supervisión teórica del Dr. Harald Ott, ahora profesor de Harvard, fue publicado en el número de enero de la revista científica Nature Medicine. Al anunciar su hallazgo a la prensa, Taylor y Ott dijeron que “sólo permitimos que la naturaleza tomara su curso usando sus propios tejidos y métodos naturales”. Una modesta frase que enmascara las grandes dificultades que tuvieron que vencer, en un experimento que se considera todo un hito de re-ingeniería médica y que quizás les merezca un premio Nobel.
Otra noticia positiva
En otra novedad importante en el campo de la genética, después de seis años de estudios la Agencia de Drogas y Alimentos de EEUU (conocida como FDA) acaba de aprobar la producción y comercialización de alimentos provenientes de animales clonados. La industria de la genética estaba pendiente de esta trascendental decisión, que allana el camino a la clonación eventual en gran escala de animales para fines alimentarios.
Sin embargo, todavía existen reservas en muchos países sobre la seguridad de alimentos procedentes de animales clonados, a pesar de que se trata de copias idénticas de los ejemplares originales. El director científico de la FDA, Stephen Sundlof, aseguró en rueda de prensa que tanto la leche como la carne de vacas, cerdos y cabras son tan seguras como las de los animales “naturales”.
(( Desde que se clonó con éxito a la famosa oveja Dolly -hace más de una década– ya se han clonado toda clase de animales domésticos, desde conejos y pollos hasta cerdos y vacas, de modo que este proceso apunta a ser uno de los principales modos de producción de alimentos de origen animal en el futuro. ))
Una decisión controversial
Sin embargo no es probable que la carne o leche de animales clonados lleguen pronto a los supermercados ya que el proceso de clonación es todavía muy costoso por la complejidad del mismo. Pero mientras por ahora la naturaleza sigue ganándole la partida a la ciencia en términos económicos, la técnica puede ser usada para fines reproductivos, sin descartar que en el futuro la misma puede abaratarse grandemente, permitiendo que un mundo hambriento pueda alimentarse abundantemente con productos de calidad y seguros para el consumo humano.
(( Como era de esperarse, la medida de la FDA ha causado cierta polémica y no se descarta que aparezcan muchas objeciones tanto por motivos científicos como ético-religiosos. Lo mismo se presenta desde hace tiempo con los llamados “alimentos transgénicos”, que implica la manipulación genética para obtener productos agrícolas ligeramente modificados en sus ADN, los cuales son todavía objetados en muchos países por gente que teme que eventualmente afectarán a la constitución orgánica de los seres humanos, convirtiéndonos en una raza de monstruos. ))




