Esteban era un hombre alto y apuesto, inteligente, culto, creador, gran trabajador y gran amigo. Todo un caballero, es decir un hombre con clase, tí?rminos éstos poco utilizados en la actualidad por su connotación elitesca, que a mi manera de ver las cosas nada tiene que ver con la posible alcurnia de su familia (factor de que nada podí servirle al mudarse de país, de lengua y de cultura), sino con sus esfuerzos individuales para superarse, crear y saberse comportar como un ser eminentemente civilizado. Pertenecí a esa recia raza croata, que a lo largo de la historia ha sabido mantener su cultura y su identidad, hasta lograr hace muy pocos años- su independencia política. Esteban nació y se educó en Zagreb, la capital del país, donde su padre tuvo importante figuración política entre las dos guerras mundiales, y emigró junto a su familia, primero a Austria (recuérdese que Croacia fue parte importante del Imperio Austro-Húngaro disuelto tal vez irracionalmente- en 1918) y luego a Italia, a Roma, a continuar sus interrumpidos estudios de derecho en la Universidad de Roma.
En 1947 se traslada a Argentina, donde se dedica al turismo. Luego vive en Canadá y más tarde, por cuatro años, es funcionario de las Naciones Unidas.
Con ese bagaje, ya considerable, de conocimientos y experiencias se radica en Venezuela en 1955 donde adquiere el control de una pequeña agencia de viajes, Turismo Maso Internacional, que comenzó con cuatro empleados y hoy tiene más de 200 en 30 oficinas en todo el país, siendo la mayor organización en su ramo en el país, con relaciones estrechas de trabajo con Woodside (1991), Thomas Cook (1995) y Business Travel International.
Quiero dar aunque sea una vaga noción de su personalidad a través de algunas de las muchas anécdotas que vienen a mi mente al recordarlo. Por ejemplo, hace ya muchos años, planeábamos en un grupo familiar hacer un viaje de vuelta al mundo, y le consultí? el tema a Esteban. Al final el viaje no se pudo dar, pero me comentó en su momento ese otro gran hombre que fue Armando Planchart, “con esa descripción que nos envió Torbar, es como si ya hubiésemos hecho el viaje”.
En ese terreno anecdótico, que es el que mejor describe el verdadero carácter y personalidad del individuo, recuerdo que una vez me invitó al Rotary Club del Tamanaco a dar una charla sobre una expedición cientí?fica en la cual participé en el Congo (Kinshasa) hace muchos años. Yo no estaba muy convencido de que era la audiencia más apropiada para enseñar la cruda e impactante realidad de lo que ocurrí en el sector salud de ese extenso país (mejor dicho, la falta de la misma) en pleno corazón de Africa. Francamente las diapositivas que allá? mostré no eran el mejor acompañamiento para un suculento almuerzo, pero Esteban querí que les mostrase a sus compañeros del Rotary las duras realidades de un tí?pico país del centro de Africa y así? lo hice. Muchos años después los asistentes a ese almuerzo, me lo recuerdan, como algo que los impactó por vida.
Podrí escribir un libro con anécdotas de Esteban, pero por razones de espacio tengo que limitarme a unas pocas. Un buen dí, cuando hací mi pasantí en el servicio exterior en Londres, me llama desde Caracas Esteban y me dice que su empresa turística deseaba representar a Thomas Cook, que como todos sabemos es la pionera a nivel mundial en este ramo. Aparentemente habí varias otras compañís venezolanas interesadas y él querí saber si yo podí ayudarlo. En ese instante no tení ningún contacto especial con esa connotada empresa inglesa, pero de pronto recordé haber leído en la prensa que un buen y leal amigo Sir Kenneth James, ex embajador británico en México y Director de Canning House (la institución de los países latinoamericanos en Londres) habí sido nombrado Director Externo de Thomas Cook. De inmediato lo llamé por teléfono, y Kenneth con su característico aplomo me dijo: “No estoy enterado del asunto, pero tomando en consideración las recomendaciones que me das de tu amigo, díle de una vez que dé por seguro la elección de su firma para la representación”. Cuando esto se hizo realidad semanas más tarde, Esteban me llamó y me dijo: “En vez de gastar unos reales en dar una fiesta, como se acostumbra en estos casos, he pensado en invitar a visitar a Venezuela, a un grupo de 25 personas de Gran Bretaña, durante una semana, con todos los gastos pagos, incluyendo a Sir Kenneth James y a Martha y a tí?, seleccionados de acuerdo a tu buen criterio, como una contribución a estrechar los vínculos entre los dos países”. Así? se dio una de las visitas de este tipo, de más impacto y trascendencia en este campo de las relaciones bilaterales. Participaron en ella gente de todos los sectores y actividades de la sociedad británica, desde un duque de sangre real hasta un hindú representando una importante firma comercial. Las consecuencias favorables de esta misión aún las estamos disfrutando. Así? era Esteban, generoso y creativo al mismo tiempo.
Al lamentar dolido su ausencia, siento más que nunca que este hombre de tanta lucidez y preparación no haya sido debidamente aprovechado por nuestros sucesivos gobiernos como asesor y consejero para desarrollar la tan necesaria estructura turística en nuestro país. Afortunadamente dejó muchos discípulos, entre ellos sus dos hijos, Esteban hijo y Lara, ambos empeñados y comprometidos en continuar con éxito la gran labor de su padre. Para ello pueden contar con el apoyo decidido de los numerosos amigos de Esteban, quienes comprendemos bien que con él se inició el capítulo de un extenso libro, él del desarrollo de una poderosa industria turística para el país, que muchos otros venezolanos tomarán como ejemplo para continuar con éxito en el futuro. Es un gran y necesario desafío; el gran sueño de Esteban a lo largo de la mayor parte de su vida útil.
Francisco Kerdel Vegas
Lunes, 28 de enero de 2002





Y con Esteban Torbar van 3 del mismo ramo que han fallecido recientemente. O mejor dicho, que me enter? en estos d?as. Conoc? a Esteban cuando yo trabajaba para la Agencia Candes de Caracas cuyos due?os eran Richard Gluski y Niels Petersen. La descripci?n que hace Francisco Kerdel Vegas de ?l es perfecta y su agencia de viajes prosperaba de mes en mes compitiendo con otras grandes como eran Candes y Molina Viajes. Pero la camarader?a que exist?a entre todos los agentes era m?s ?nica que rara. Cada uno hac?a su trabajo de la mejor forma posible haciendo que el cliente se sintiera satisfecho y que, a su regreso, nos visitara en se?al de agradecimiento. Por su parte la Asociaci?n de L?neas A?reas (ALAV), cada fin de A?o invitaba a sus intermediarios a una gran fiesta en retribuci?n por los servicios que les prest?bamos. Era la perfecta ocasi?n de conocernos e intercambiar an?cdotas y pasar un rato en franca amistad. Era tambi?n el lugar ideal para conocer a los representantes de ALAV a quienes ?nicamente identific?bamos por tel?fono al realizar las reservaciones correspondientes. Richard Gluski ten?a la representaci?n exclusiva de la Delta Airlines (ex CS, de all? el nombre de la agencia “C AND ES”). Por ley no pod?an tener ambas representaciones y prefiri? quedarse con la agencia de viajes. Dick era un perfecto caballero, alto ?l tambi?n y de un “savoir faire” extraordinario. Niels, su ex socio hasta que fund? una agencia de turismo (Rotatour) ten?a el don de relacionarse inmediatamente con todos los agentes de viajes y de obtener que grandes compa??as confiaran en ?l para sus convenciones internacionales. Era el turismo aunado al trabajo ! Esteban, Dick y Niels son 3 nombres que quedar?n en la memoria de los que tuvimos la suerte de conocerlos y de trabajar con ellos ! Me falta otra persona, much?simo m?s joven, fallecido tambi?n a temprana edad, quien hab?a entrado a Candes en la secci?n de Turismo Interno hasta llegar a ser Director del departamento. Su muerte ocurri? hace muchos a?os. El tambi?n descend?a de una familia europea: era Richard Falsone. Amigos, han hecho una buena labor, gracias por haberme brindado la oportunidad de trabajar con Uds. !
Me encanto leer de mi padre, un gran saludo,
niels petersen jr.
Junior, probablemente no me recuerdes porque eras muy pequeño cuando yo trabajaba con tu padre en Candes Travel Agency. Con Austria, tu Madre, yo admiré su belleza, su dulzura, su inteligencia y siempre la comparaba a una muñequita (por lo menudita que era, tan bien proporcionada, tan linda y elegante !) Espero vuelvas a leer esta Bitacora y me envíes tu e-mail para mandarte fotos de esa época !!! Buscame en Skype por "gabtami". Un abrazo, Gabriella Tami – PD : Esta "Bitacora" sirve para re-encontrarse !!!
Hola Gabriela…mi email.
nielsca@gmail.com
saludos
Hola Gabriella,
Francisco Kerdel me paso este comentario. Es Esteban, y asumo que te refieres a mi cuando mencionas Junior? de ser asi, me consigues en etorbar@turismomaso.com.
saludos.
Hola, a los 2 Juniors. Ya les escrib? un e-mail a cada uno ! Gracias por permit?rmelo ! Mil saludos a los dos !