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Riesgo de VIH en la práctica médica y odontológica

Actualmente, es motivo de preocupación la noticia sobre las 7.000 personas que podrían haber adquirido infección por el VIH y hepatitis viral en un consultorio dental de Tulsa (Oklahoma) / Por Ana Carvajal

Los trabajadores de la salud se exponen frecuentemente a diferentes riesgos en su sitio de trabajo: ergonómicos, radiológicos, psicológicos, violencia,  físicos y biológicos. Dentro de los riesgos biológicos se incluyen: tuberculosis, varicela, sarampión, influenza, meningitis meningocócica, herpes simple, sífilis, malaria, hepatitis viral e infección por el VIH, entre otros.

El riesgo de adquirir agentes infecciosos es bidireccional. Si no se toman las medidas recomendadas para la prevención de infecciones en las instituciones sanitarias y en los consultorios médicos  y odontológicos, puede afectar  a los trabajadores de la salud y a los pacientes.

Actualmente, es motivo de preocupación la noticia acerca de 7.000 personas que podrían haber adquirido infección por el VIH y hepatitis viral en un consultorio dental de Tulsa  (Oklahoma, EE.UU.).

Riesgos en odontología

La odontología es considerada por la mayoría de los profesionales y del público como extremadamente riesgosa. Estos riesgos incluyen:

Riesgos infecciosos: Agujas y otros objetos cortantes, salpicaduras y aerosoles pueden transmitir infecciones virales como infecciones potencialmente mortales: infección por el VIH y hepatitis B. Las infecciones bacterianas también juegan un papel importante, principalmente sífilis y  tuberculosis.

El equipo de salud dental se expone frecuentemente a patógenos transmitidos por sangre y por saliva durante  la atención de pacientes con patología bucal.

Es importante tener en cuenta que la vía de contaminación puede ser bidireccional. Un microorganismo infeccioso puede ser transferido desde el paciente a los miembros del equipo dental, pero también viceversa, por ejemplo, a través de las manos del equipo dental.

Otra asociación potencial  es la transferencia de patógenos de paciente a paciente, sin la mediación del  personal dental, sino a través de una superficie ubicada en el la práctica dental, o un dispositivo o instrumento utilizado durante procedimientos dentales.

Esto se puede aplicar en el caso de la esterilización inadecuada de los instrumentos dentales o desinfección de la unidad dental. También, existe la posibilidad que los patógenos presentes en líneas de agua de la unidad dental  podrían transmitirse por aerosoles creados por dental piezas de mano, presentando un riesgo tanto para el paciente como para los miembros del equipo dental.

La saliva del paciente y la sangre son los principales vectores de transmisión cruzada en la práctica odontológica. El mayor riesgo de infección de este tipo está asociado con pinchazos accidentales por agujas contaminadas o lesiones por instrumentos cortantes.

Insuficiente control de contaminación cruzada, tales como instrumentos dentales esterilizados inapropiadamente, es también una vía potencial  de transmisión de patógenos transmitidos por sangre y/o fluidos corporales.

Otros riesgos a los cuales están expuestos los trabajadores de salud dental son: estrés, alergia al látex, lesiones musculo esqueléticos (ergonómicos)   exposición a Mercurio y a gases anestésicos.

VIH ocupacional (asociado a exposición a sangre y/o fluidos corporales) en trabajadores de la salud

La mayoría de los casos de VIH ocupacional se han documentado en los países desarrollados que cuentan con Sistemas de Vigilancia de VIH y hepatitis viral bien establecidos.

Un caso documentado de VIH ocupacional  es aquel para el cual existan pruebas documentales de la seroconversión del VIH (registro de una prueba para anticuerpos anti-VIH negativo seguido de un resultado positivo), asociado en el tiempo con una exposición ocupacional específica a una fuente de VIH.

Las definiciones utilizadas por diferentes países para “casos posibles” son más variables. En general, el término implica que un trabajador de la salud se ha encontrado infectado con el VIH y las investigaciones posteriores no han evidenciado ningún riesgo identificado para la infección, excepto la exposición probable o posible a fluidos corporales en su sitio de trabajo.

El primer caso documentado de seroconversion de VIH después de una exposición ocupacional específica fue reportado en 1984. Hasta el año 2002, se han registrado en el mundo: 106 casos documentados y 238 casos posibles de infección de VIH por exposición ocupacional.

Las enfermeras y trabajadores de laboratorio clínico representan el 69% (73/106) de los casos documentados de VIH ocupacional y el 39% (94/238) de los casos posibles. Los odontólogos 3% (8/238)  de casos posibles, ningún caso documentado.

VIH y hepatitis viral en los pacientes, asociado a la práctica  médica y odontológica

La mayoría de los casos de infección viral adquiridos por los pacientes en las instituciones de salud corresponden a hepatitis viral, especialmente hepatitis tipo B y C, asociados tanto a la práctica médica como odontológica.

Solo se han reportado cuatro casos de pacientes infectados con VIH adquirido en las instituciones sanitarias. Uno de ellos fue asociado a práctica odontológica,  aunque no se pudo establecer el mecanismo de transmisión.

Medidas  de control de infecciones asociadas con la práctica médica y dental.

Los trabajadores de salud de todas  las instituciones sanitarias -incluyendo los consultorios de atención médica y odontológica- deben cumplir con las normas de bioseguridad y precauciones estándar y con los procedimientos de control de infecciones  en relación con desinfección y esterilización de los instrumentos quirúrgicos y punzo cortantes, de acuerdo con la normativa nacional e internacional.

En las instituciones sanitarias deben existir programas de vigilancia de VIH y hepatitis viral. Es responsabilidad de los organismos competentes brindar condiciones óptimas para el ejercicio de la profesión médica y odontológica, adicionalmente garantizar el cuidado y atención de  los pacientes y evitar que adquieran infecciones en los sitios de atención médica u odontológica.

Esta responsabilidad es individual cuando el médico o el odontólogo realizan  el ejercicio profesional a nivel privado, teniendo siempre presente el principio de: “primum non nocere”   “lo primero es no hacer daño“.

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-Co-autora: Vilma Tovar, profesora Titular de la facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela (UCV)

-Título original del trabajo: Riesgo  de VIH y otros patógenos transmitidos por sangre y otros fluidos corporales en la práctica Médica y  Odontológica

Nota del autor: Fuente: La información anterior es un resumen de un artículo “in extenso” el cual tiene el mismo nombre del presente resumen, realizado  por las autoras, el cual se publicará en el portal de la Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas (RSCMV).

Acerca de Ana Carvajal, infectóloga

Egresada de Médico Cirujano de la Universidad de Oriente (UDO). Especialista en Infectología del Hospital Universitario de Caracas (HUC). Especialista en Gerencia de Servicios de salud – Universidad Católica Andrés Bello. Profesora del post grado de Infectología de la UCV en el HUC. Especialista en Infectología del Servicio de Enfermedades Infecciosas del HUC. Ex Representante de la Sociedad de Microbiología en la Red de Sociedades Científicas Médicas de Venezuela (RSCMV). Ex-Secretaria de educación médica continua de la RSCMV. Coordinadora del grupo de trabajo de SIDA de la Sociedad Venezolana de Infectología. Coordinadora del curso de ampliación Universitario de la UCV : Infecciones en las embarazadas.

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