Home | Bitácora del día | Medicina sin papeles: de lo impreso a lo digital

Medicina sin papeles: de lo impreso a lo digital

Son tendencias poderosas e irreversibles que están siendo gradualmente adoptadas en todos los ámbitos y que están "escritas en la pared" como acostumbran decir los anglo-sajones / Por Francisco Kerdel Vegas

El título de este artículo sugiere pensar, no solamente en lo que podría suceder en el ejercicio profesional médico en hospitales y consultorios donde la historia clínica escrita a mano haya sido reemplazada por la digital, donde toda la información referente al paciente (incluyendo exámenes de laboratorio, imagenología tales como fotografía, rayos x, tomografía, resonancia magnética, ultrasonido) y las prescripciones de medicamentos sea accesible mediante una computadora o, mejor aún, desde una tableta que llevemos los médicos en un bolsillo de la bata blanca.

Medicina sin papeles sugiere pensar también en los libros de texto médicos, manuales de referencia y los trabajos científicos sobre salud que estarán disponibles instantáneamente, todo el tiempo y desde cualquier sitio por estos medios tecnológicos.

La abolición del papel, escrito a mano o impreso como medio de comunicación, es un objetivo perseguido por los sectores conservacionistas para preservar los árboles con que se fabrica el papel.

También hay otros poderosos argumentos de carácter económico que abonan este fundamento, ya que las tecnologías actuales permiten realizar considerables ahorros pasando de los medios impresos a los electrónicos.

Son tendencias poderosas e irreversibles que están siendo gradualmente adoptadas en todos los ámbitos y que están “escritas en la pared” como acostumbran decir los anglo-sajones.

Es lógico que sean los países tecnológicamente más avanzados los que tomen las iniciativas más atrevidas en esta dirección. Por ello, no es de extrañar que sea Corea del Sur (país sede de la empresa electrónica Samsung, la más grande y avanzada del mundo) que ya haya fijado el fin de los medios impresos en la escuela para el año 2015.

Otro argumento de peso de esta transición de lo impreso a lo digital se fundamenta en los errores cometidos en las farmacias al interpretar las muchas veces confusas prescripciones escritas a mano por los médicos tratantes y que de acuerdo a varios estudios ya publicados, pueden evitarse con la prescripción o receta electrónica.

Puedo imaginar que llegará -más pronto de lo que se piensa- el día en que los estudiantes de medicina, al formalizar su inscripción al inicio de la carrera, les entreguen una tableta con todos los libros de texto que deben leer y memorizar durante los próximos seis años.

Con la tableta -verdadera biblioteca ambulante- los estudiantes podrán leer y consultar dondequiera que estén, a cualquier hora y sin ningún costo, todos los libros de textos asignados. Para ese momento, el mismo fenómeno se estará produciendo en todos los otros estudios de secundaria y de primaria. Habremos llegado así, a la madurez de esa “sociedad del conocimiento” tanto tiempo anunciada y deseada por todos.

Tal vez porque soy un insaciable lector y ávido coleccionista de libros prefiero creer que los libros impresos coexistirán con los digitales, así como la radio coexiste con la televisión, en vez de sufrir ese destino triste de la máquina de escribir, el télex y el telégrafo.

Imposible encontrar un sustituto a la sensación de manosear un libro, o el olor que despiden sus páginas, o escribir de puño y letra algún comentario en sus márgenes.

Al mismo tiempo recordemos, del otro lado, los considerables descuentos de los precios de los libros digitales, la posibilidad de consulta casi instantánea de los diccionarios y sobre todo, el hecho -sin precedentes- de que podemos obtenerlos en un minuto o menos tan pronto han sido publicados y a veces incluso antes de haberlo hecho en la versión impresa. Sin olvidar que podemos disponer de una “biblioteca ambulante” de mil o más libros en una tableta que pesa menos y ocupa menos espacio que un solo libro de bolsillo.

La amplia difusión de los medios electrónicos (computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes) aún en los países más pobres parece asegurarnos de que el problema básico del futuro previsible ya no será la falta de información sino los muchos defectos y carencias de la FORMACIÓN, donde debemos concentrar ahora nuestros esfuerzos.

Acerca de Francisco Kerdel Vegas, dermatólogo

Médico dermatólogo. Embajador y académico recibió Premio Martín Vegas de la Sociedad Venezolana de Dermatología. Individuo de Número de la Academia de Ciencias Físicas y Matemáticas de Venezuela (Sillón XIII, 1971). Doctor en Ciencias Médicas de la UCV. Vicerrector Académico (fundador) de la Universidad Simón Bolívar. Fue elegido directamente Individuo de Número de la Academia Nacional de Medicina Sillón XXIV en 1967, incorporado por su trabajo “Autorradiografía en Dermatología”.

Venezuela Colombia USA
...