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El estrés y el bajo deseo sexual

Esta reacción fisiológica no solo baja la producción de la testosterona a través de los cambios adversos en el estilo de vida sino también directamente a través de cambios químicos en las células sexuales

estrés ybajo deseosexual620x340Por: Ricardo Szemat, urólogo

Disminución de la libido, falta de energía, disfunción eréctil, cambios en el humor, y el bienestar psicológico, son tan solo algunos de los síntomas que pueden presentar los hombres con una baja en los niveles de testosterona, un cuadro que a veces se atribuye -erróneamente- a una depresión o al estrés. Pero resulta que con un diagnóstico médico se pueden resolver esos problemas.

En los hombres adultos, los síntomas de una baja en los niveles de testosterona y los de depresión son básicamente los mismos: disminución de la energía, bajo deseo sexual y ánimo. La testosterona es una hormona clave en el correcto funcionamiento de numerosos sistemas en el hombre, y es la encargada de producir los cambios físicos característicos de la masculinidad, entre ellos el desarrollo de los genitales, el aumento de la masa muscular y del vello, la espermatogénesis (formación de espermatozoides), la erección (potencia sexual) y la libido (deseo sexual).

Los niveles de testosterona comienzan a disminuir a los 40 años y sigue ocurriendo linealmente a una tasa del 1,5% anual, mientras que los niveles de SHBG (hormona sexual ligada a la globulina transportadora) aumentan de forma exponencial después de los 40.

Un estudio publicado por la European Heart Journal, manifiesta que siete de cada 10 hombres sufren de testosterona baja antes de los 40 años, por lo que, a más edad hay menos testosterona, generalmente ocurre entre los 40 y 59 años. Un 10% de los hombres exhibe bajos niveles de esta hormona, entre los 60 y 69 años, esa cifra sube a 40%, y a los 70 años, más de la mitad presenta esta condición.

FACTORES QUE DISMINUYEN LOS NIVELES DE TESTOSTERONA

Factores como la obesidad, la diabetes y el colesterol alto -que van muy de la mano con la baja testosterona- contribuyen a disminuir aún más los niveles de esta hormona.

En la población general, un 10 a 15% de los hombres mayores de 50 años tiene baja esta hormona, pero en los diabéticos ese porcentaje aumenta el doble. Varios estudios muestran que los diabéticos con testosterona bajo lo normal son mucho más difíciles de controlar que quienes tienen la testosterona normal. Pero cuando se les administra esta hormona, su tratamiento se facilita.

EL ESTRÉS Y LA DISMINUCIÓN DE LA TESTOSTERONA

La mayor parte de las investigaciones que hay en este campo fueron hechas a través del endocrinólogo del Population Council Matthew Hardy y su trabajo en ratas. Él y su equipo encontraron cómo el estrés baja la testosterona: a través de una pequeña y engañosa enzima llamada 11 HSD-1. Para entender claramente, tu cuerpo produce la mayoría de la testosterona en las células Leydig de los testículos, y esta enzima previene que el cortisol, la principal hormona del estrés, baje tu testosterona. Sin embargo, en momentos de estrés, hay demasiado cortisol para los niveles de 11 HSD-1 y esto conduce a una reducción de la producción de testosterona. Por supuesto, cualquier cosa que baje la testosterona es mala para la fertilidad.

Esto significa que el estrés no solo baja la producción de testosterona a través de los cambios adversos en el estilo de vida sino también directamente a través de cambios químicos en las gónadas (órganos que se encargan de producir gametas, es decir las células sexuales).

Por supuesto, el estrés puede afectar indirectamente la testosterona a través de vías colaterales. Por ejemplo, puede hacernos comer más de la cuenta, y una ingesta alta en glicemia puede causar que los niveles de testosterona caigan solo unas horas después de las comidas. De la misma forma, el peso extra que se gane puede conducir a niveles reducidos de testosterona base a largo plazo.

Es imprescindible una búsqueda y un trabajo más profundo en la persona que lo sufre, la consulta a un médico especializado puede ser la solución para una vida sexual más plena.

 

Acerca de Ricardo Szemat, urólogo

Médico Cirujano Graduado UCV, Escuela José Maria Vargas, año 1972. Promoción Pifano-Selle Fellow de Urología y Nefrología en el Instituto de Urología en Londres. Postgrado de Urología en el Hospital Necker, París. Universidad Rene Descartes. Profesor J. Cukier. Especialización en Urología de niños. Hospital J.M. De los Rios, Caracas. Coordinador Docente del Postgrado de Urología Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño, hasta 1987. Ex. Jefe del Servicio de Urología del Hospital Domingo Luciani. Jubilado Septiembre 2007. Ex-Director del Postgrado de Urología en el Hospital Domingo Luciani. Jubilado septiembre 2007 Jefe del Departamento Quirúrgico en el Hospital Dr. Domingo Luciani. Hasta 2006. Miembro de la Comisión Técnica del Hospital Dr.Domingo Luciani Hasta 1999. Urólogo Consultante del Instituto Medico La Floresta desde hace 26 años. Director y Coordinador de la Unidad y Educación a la Comunidad en Medicina Sexual.

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