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¿Cómo prevenir el sobrepeso y obesidad infantil?

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Cada vez colocamos menos verdura, menos fruta, menos legumbres y más frituras, productos azucarados, y productos de panadería en nuestra mesa, además de llevar un ritmo de vida más sedentario.

Estos hábitos y costumbres son los que trasmitimos a nuestros hijos y se perpetuarán en la edad adulta. En general un niño obeso será un adulto obeso con un riesgo incrementado de padecer múltiples enfermedades crónicas.

 ¿Qué es la obesidad?

Es un proceso de acumulación excesiva de grasa corporal en relación con el promedio normal que corresponde a cada persona según la edad, sexo y talla. Este exceso se almacena en el organismo y puede ser perjudicial para la salud. El sobrepeso y la obesidad aparecen porque la ingesta de alimentos supera considerablemente al gasto de dicha energía (actividad física).

¿Por qué se produce la obesidad infantil?

El incremento se debe fundamentalmente a importantes cambios en el estilo de vida de los niños:

  • Los niños hacen menos actividad física, llevando una vida sedentaria, el motivo más importante es que el tipo de juego ha cambiado, se pasan horas viendo la televisión o jugando en la computadora, consolas de videojuego y dispositivos móviles, por lo que no drenan la energía necesaria.
  • Se ha modificado el tipo de dieta hacia un mayor consumo de alimentos precocinados, frituras, refrescos, chucherías y comida rápida ricas, en grasas y azúcares añadidos.
  • Los niños y jóvenes tienen la posibilidad de adquirir fácilmente estos productos con calorías vacías en la cantina del colegio. Además los padres utilizan estos productos para festejar cualquier acontecimiento, e incluso los envían en la lonchera escolar.

Otros factores que influyen en la obesidad infantil

Los medios de comunicación ejercen una gran influencia en los niños y jóvenes, por eso gran parte de los anuncios, de determinado tipo de alimento poco recomendable desde el punto de vista nutricional, utilizan un lenguaje y una imagen muy atractiva para ellos.  Este hecho favorece en gran medida a que se adquieran  malos hábitos en la alimentación, ya que la mayoría de los niños y jóvenes son muy persistentes cuando desean conseguir algo.

En muchas ocasiones resulta muy complicado para los padres competir con la influencia de las campañas de marketing de muchos productos, además resulta sencillo ofertar como premio algo que es muy agradable, como chucherías o refrescos, en lugar de premiarles con otras cosas, como por ejemplo un libro o materiales instructivos.

Tan sólo en algunos casos la obesidad infantil puede deberse a enfermedades endocrinas o a factores genéticos. Si bien es verdad que existen familias que tienen tendencia a engordar, generalmente esta predisposición  se asocia a malos  hábitos alimentarios, es decir, lo más frecuente es que, en familias donde hay varios obesos, el motivo sea una mala alimentación.

La combinación de una alimentación inadecuada y el sedentarismo está provocando un crecimiento exponencial de la obesidad infantil

Riesgos del sobrepeso y la obesidad infantil

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la obesidad como la “epidemia del siglo XXI”  y a nivel mundial están muy preocupados por el importante incremento de obesidad infantil y lo consideran un grave problema de salud, con importantes consecuencias físicas y psicológicas a corto y largo plazo:

  • Consecuencias a corto plazo:

Son frecuentes las alteraciones psicológicas y baja autoestima, incluso en edades tempranas, debidas a presión social y estrés por parte de otros niños, además de las dificultades físicas para realizar deportes y otros juegos

  • Consecuencias a medio plazo:

Se ha observado con mucha frecuencia que en los niños y jóvenes obesos se incrementa la incidencia de diabetes tipo 2 (hasta ahora típica y exclusiva de adultos). Asimismo la obesidad puede ser causa de enfermedades cardiovasculares; alteraciones ortopédicas, respiratorias y cutáneas, hipertensión arterial y alteraciones del colesterol y triglicéridos. Además podemos observar adolescentes con baja autoestima y complejos y dificultades para relacionarse con el resto de compañeros. Entre las niñas, la obesidad infantil o el sobrepeso incrementan el riesgo de sufrir otros trastornos de alimentación en la adolescencia como anorexia y bulimia.

  • Consecuencias a largo plazo:

Cuando un niño o joven es obeso, se incrementa el riesgo de que sea un también obeso en la edad adulta, de hecho, esto ocurre hasta en el 75% de los casos.

La obesidad en la edad adulta predispone a padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, osteoporosis, dislipemia (aumento del colesterol en sangre) y cáncer, además de tener repercusión psicológica, social y laboral.

La obesidad también conlleva importantes consecuencias psicológicas y de adaptación social, que variarán dependiendo de la personalidad previa de cada niño.

Los adolescentes obesos generalmente experimentan una significativa presión social, estrés y dificultades para cumplir las tareas de desarrollo. Suelen tener unos niveles mayores de ansiedad que pueden derivar en problemas psicológicos más severos como trastornos de alimentación, problemas de autorregulación emocional, síntomas depresivos, etc.
En nuestra sociedad, en la que se le da gran importancia a la imagen, las personas obesas pueden tener dificultades para las relaciones interpersonales, deportivas y laborales.

En nuestro próximo artículo seguiremos ampliando este tema que hoy en día está afectando la salud de los niños.

Fuentes: 

Lcda. Alexia Rollin. Nutricionista

Libro: ¡Quiero chuches!. Isaac Amigo y José Manuel Erraste. Editorial Desclée.

Escuela para prevenir la obesidad infantil: obesidadinfantil

Acerca de Alexia Rollin

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