Home | Bitácora del día | Alcohol y salud: ¿compatibles?

Alcohol y salud: ¿compatibles?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que no existe un consumo mínimo de alcohol aceptable que permita beberlo sin consecuencias para la salud

6Por Nelson Alvarez, médico

El consumo moderado de alcohol en pequeñas cantidades (20/30 gramos al día) incrementa la cardioprotección y la longevidad, según revelan estudios científicos.

En contrapartida, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que “no existe un consumo mínimo  de alcohol aceptable que permita beberlo sin consecuencias para la salud. El alcohol es una droga legal admitida socialmente y difundida mediante la publicidad, produce dependencia, causa cáncer, cirrosis, trastornos psicológicos e incrementa los accidentes de tránsito”.

Aunque el mecanismo responsable de esa cardioprotección se desconoce, se cree que el consumo moderado, tal como indicamos anteriormente, provocaría una disminución de la trombogenicidad, ya que en pequeñas cantidades incrementaría los niveles del activador del plasminógeno cpisular, sustancia que colabora en la disolución de los coágulos que se forman en el interior de las arterias, ejerciendo cierto grado de protección en las coronarias.

También se cree que la cardioprotección, que produciría el consumo de moderado de alcohol, se debe al incremento del HDL (colesterol bueno) y a una disminución del LDL (colesterol malo).

Sin embargo, hay que destacar que la ingesta de alcohol por encima a los 30 gramos al día hace que,  además de perderse estos efectos cardioprotectores, se incrementen las cifras tensionales con la consecuente elevación matutina de la presión arterial, en el llamado período vulnerable para enfermedad cardiovascular.

Ninguna es inocua

Esto es importante: el tipo de bebida alcohólica es irrelevante, ninguna es inocua, todas están asociadas al incremento de presión arterial, cuando se ingiere en exceso, de modo que es un falso mito que un tipo de bebida estaría recomendada para personas con determinado tipo de patología.

Es común escuchar que el hipertenso debería tomar un tipo de bebida y el diabético otra, por solo citar dos ejemplos.

Cuando se consume alcohol fuera de los horarios habituales de la comida (desayuno, almuerzo y/o cena) aumenta considerablemente el riesgo de provocar elevación de las cifras tensionales, debido a un  incremento de las endotelinas, potentes vasoconstrictores.

El Colegio Americano de Cardiología reporta que el consumo de alcohol 20 /30 gramos  al día, ejerce cierto grado de protección  en las coronarias de padecer  infarto, patología responsable de un 50 por ciento de la mortalidad anual a nivel mundial. Sin embargo, la OMS lucha para  limitar el consumo de alcohol  aun en dosis moderada.

Acerca de Nelson Álvarez, internista

Médico cirujano egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Postgrado en Medicina Interna y Residencia asistencia de Cuidados Intensivos en el hospital “Dr. José Gregorio Hernández”, Caracas. Miembro de la Sociedad Venezolana de Medicina Interna.

Venezuela Colombia USA
...